Nacido el 8 de mayo de 1986, Kim Seong-Ho es un actor surcoreano. Criado en el distrito de Seongbuk, Kim creció con un fuerte trauma durante su infancia luego de que un ladrón irrumpiera en su hogar y apuñalara a su madre, viendo todo esto con sus propios ojos mientras se escondía debajo de su cama. Tras este traumático y devastador evento, desarrolló una personalidad bastante tímida e introvertida, soliendo evitar cualquier tipo de contacto en la escuela. Afortunadamente, esto cambió para bien durante su tercer año de secundaria, cuando uno de sus amigos lo motivó a inscribirse en una academia de actuación donde logró superar su trauma.
Impulsado por los buenos comentarios de su profesor, cursó la universidad en el Instituto de Artes de Seúl, donde se graduó del Departamento de Radiodifusión y Entretenimiento. Una vez que concluyó de manera satisfactoria, su amor por el teatro lo llevó a participar en una amplia variedad de producciones dramáticas como miembro oficial de la Sociedad de Investigación de Arte Teatral. Gracias a la experiencia adquirida en esta institución, así como en su servicio militar, empezó a asumir papeles protagónicos en el teatro, dándose a presentar en éxitos espectáculos por toda Asia.
Simultáneamente, se encontraba brillando en la televisión con la serie ‘Rooftop House Cat’, pero a medida que su compromiso en las artes escénicas era más demandante, prefirió centrarse en este medio. No obstante, desde el 2017 volvió a estar cada vez más activo por sus notables interpretaciones en series de prestigio como ‘Kim Gwanjang’, ‘Tukabseu’, ‘Un fantasma en el metro’, ‘Start Up’ y ‘Si la vida te da mandarinas...’, siendo este su proyecto más reciente.