Sandra Bullock estuvo muy cerca de protagonizar una de las películas más importantes del siglo XXI. Y aunque no pudo, siguió adelante y contruyó una carrera admirable.
Hablar de Sandra Bullock es hablar de una carrera construida a base de carisma, versatilidad y proyectos que conectan con el público. Desde convertirse en la agente más torpe y adorable del FBI en Miss Simpatía, pasando por un drama poderoso en Un sueño posible, hasta la adrenalina pura de Máxima velocidad junto a Keanu Reeves, Bullock ha demostrado que puede hacer de todo y bien.
Durante años fue vista como una estrella infalible para la taquilla. Pero detrás de esa imagen carismática, la también actriz de Bird Box quería ir más allá de la comedia romántica o el thriller comercial. A inicios de los 2000, Bullock buscaba protagonizar una película intensa y cruda, de esas que dejan marca. Y aunque estaba destinado a ganar muchos Premios Oscar, desafortunadamente, ella tuvo que retirarse
La obra maestra que no le permitieron hacer
La película que Sandra Bullock siempre quiso protagonizar fue Golpes del destino, el drama dirigido por Clint Eastwood que terminó ganando cuatro premios Oscar, incluidos Mejor Película y Mejor Actriz para Hilary Swank. Bullock estuvo vinculada al proyecto durante un buen tiempo y luchó para que se hiciera realidad, cosa que ella misma explicó años después.
"Tuvimos 'Golpes del destino' durante un tiempo e intentamos que se hiciera realidad. No se pudo. Lo intentamos una y otra vez. Dijeron: 'las películas de boxeo femenino no se venden'", fueron las palabras de Bullock. El proyecto quedó congelado para ella pero siguió adelante con su carrera.
El giro irónico del destino
Mientras Bullock comenzaba a trabajar en Miss Simpatía 2, el proyecto que tanto había anhelado obtuvo luz verde pero con otro equipo. Hilary Swank tomó el papel protagónico y Clint Eastwood se quedó como director y coprotagonista. Y el resultado fue apantallante.
A la propia Bullock no le quedó de otra más que resignarse. "Cuando pasan cosas así, es así", dijo aceptando con madurez y conciencia de que estuvo a un paso de una película que habría cambiado su trayectoria de forma radical.
Lo que pudo haber sido y lo que fue
Es imposible no preguntarse cómo habría sido Golpes del destino con Sandra Bullock como protagonista. Su capacidad para transmitir vulnerabilidad, fuerza y humanidad encajaba perfectamente con el personaje. Pero Hollywood tomó otra decisión.
Eso no significa que Bullock saliera perdiendo. Años después, ella misma ganaría el Oscar por Un sueño posible, demostrando que sí podía protagonizar un drama de alto nivel. Y aunque la espinita quedó, hoy entiende que las decisiones te llevan a caminos distintos.