Una adaptación ambiciosa que convirtió lo que parecía imposible, en la primer experiencia cinematográfica de esta fascinante historia que hoy conocemos con un elenco y director diferente.
Las nuevas generaciones han podido conocer este fascinante universo de ciencia ficción gracias a Denis Villeneuve, el cineasta canadiense que buscó llevar a la pantalla una segunda adaptación de la obra literaria de Frank Herbert publicada en 1965 con Timothée Chalamet en el protagónico, ¿Te suena?
Pero antes de la versión de 2021 de Villeneuve, en la década de los ochenta el gran David Lynch realizó la primera adaptación cinematográfica de una de las más grandes obras de la ciencia ficción y aunque el resultado no fue mayormente positivo, la realidad es que con los años ha dejado un legado imborrable.
David Lynch fue el primer cineasta en atreverse a adaptar este clásico al cine
Si sigues sin saber a qué obra nos referimos, hablamos de Dune, una historia de batallas intergalácticas por la búsqueda de tener el control absoluto del elemento más importante en el planeta de Arrakis, la especia, con Paul Atreides como protagonista.
La versión dirigida por Villeneuve ha sido sin duda un completo éxito del cine de ciencia ficción con millones de dólares en taquilla, nominaciones, premios y el buen recibimiento del público con Dune (2021) y Dune parte 2 (2024) y que próximamente en diciembre de este año llegará a los cines Dune parte 3. La decisión de dividir la historia en partes diferentes ha sido clave para el éxito de la historia, sin embargo, décadas atrás Lynch no tuvo la misma suerte y aunque él deseaba dividir al igual el primer libro en dos partes, la obligación de llevar Dune en una sola película dio un resultado contraproducente.
Un reto de producción colosal
La realidad es que Lynch hizo un esfuerzo titánico para poder plasmar Dune en la pantalla grande, el cineasta que falleció en enero de 2025, en ese entonces buscó de manera ambiciosa para representar cada detalle del libro a fin de tener la mayor fidelidad posible. Según un reportaje del New York Times, Lynch llegó a realizar hasta cinco borradores del guion y quiso dividir el metraje en dos películas, tal cual como Villeneuve.
Sin embargo, sus deseos tuvieron que ser ignorados y Dune tuvo que ser lanzada en una sola parte, lo que dio por resultado una película con una duración de cinco horas. Al final los ejecutivos intervinieron y recortaron el filme a 137 minutos. Como consecuencia, parte de la historia quedó plasmada sin tanta profundidad, especialmente los últimos 20 minutos que se sienten forzados y apresurados.
El legado de Lynch es importante e imborrable
Así en 1984 estrenó Dune, liderada por Kyle MacLachlan como Paul Atreides y disponible para ver en streaming a través de Prime Video, a pesar de no ser un éxito taquillero o con múltiples premios, Lynch logró construir con todo y adversidades un diseño de producción espectacular, que logra plasmar los icónicos gusanos de arena gigantes, vestuarios futuristas y una arquitectura imponente.
"Mirando hacia atrás, no es culpa de nadie más que mía. Probablemente no debería haber hecho esa película, pero vi toneladas y toneladas de posibilidades para cosas que amaba, y esta era la estructura para hacerlas”, compartió David Lynch en una entrevista para Far Out Magazine.
A pesar de que el director de Twin Peaks, no estuvo satisfecho con su trabajo, la realidad es que para la época fue el único director que se atrevió a llevar una historia sumamente retadora por primera vez el cine. En definitiva, Dune de David Lynch merece una oportunidad para ser vista en Prime Video.