Goku creyó que este poder era su as bajo la manga. Pero un villano le demostró que no era así.
En Dragon Ball Z hay reglas no escritas que los fans de Akira Toriyama han apendido con el paso de los años. Una de ellas es bastante clara: cuando Goku aprende una técnica nueva, esa habilidad se vuelve casi sagrada. No cualquiera puede copiarla ni entenderla. Y mucho menos alguien del bando enemigo es quien quiere usurparla.
La teletransportación siempre fue uno de esos trucos especiales. Es elegante y precisa. No hace daño directo, no aumenta el poder, pero cambia por completo el ritmo de una pelea. Es la clase de habilidad que convierte a Goku en un rival impredecible, capaz de aparecer detrás de ti antes de que termines de parpadear.
Por eso, cuando en cierto momento de Dragon Ball Z un villano la usó con total naturalidad, sin esfuerzo, sin sorpresa y con una sonrisa casi burlona, la escena se volvió inolvidable. No solo porque rompió con las reglas, sino porque humilló directamente a Kakarotto en su propio terreno.
El momento exacto en el que todo se sale de control
La revelación ocurrió en El Regreso de Cooler. En medio del combate, Meta-Cooler suelta la bomba como si nada: conoce la teletransportación y además es una de sus técnicas favoritas.
Goku la utiliza esperando tomar ventaja, como lo ha hecho tantas veces. Pero Meta-Cooler responde de inmediato. Desaparece y reaparece, haciéndolo no solo con la mayor seguridad, ino con más control, como si llevara años usándola. El resultado es brutal: Goku queda expuesto, sorprendido y completamente fuera de ritmo.
La técnica más exclusiva… que dejó de serlo
La teletransportación es una de las habilidades más importantes de Goku. La aprendió tras entrenar con los habitantes del planeta Yardrat, y desde entonces se convirtió en una extensión natural de su estilo de combate. Es rápida, precisa y extremadamente rara dentro del universo Dragon Ball.
Por eso resulta tan impactante verla en manos de un villano. Y no de cualquier villano, sino de una versión mejorada, mecánica y multiplicada de Cooler. Meta-Cooler no solo copia la técnica: la integra a su sistema como si fuera un programa base.
La humillación silenciosa
Lo más duro de esta escena no es el golpe físico. Es el golpe al ego. Goku cree que está usando una ventaja exclusiva hasta que se da cuenta de que su rival la anticipa sin problema. Meta-Cooler no se sorprende, simplemente responde, se mueve y contraataca.
Es una humillación elegante. Sin discursos ni gritos. Solo demostrando que aquello que Goku consideraba "especial" ya no lo es tanto. Y para los fans, fue un momento incómodo porque dejó claro algo que rara vez se cuestiona: Goku no siempre es el único que evoluciona.