El Cuervo de Tres Ojos siempre tuvo nombre. Y ahora, por fin, su historia completa está a punto de contarse.
Durante años, Game of Thrones nos mostró a una figura inquietante, casi fantasmal, escondida entre raíces y visiones: el Cuervo de Tres Ojos. Sabio, perturbador y omnisciente, esta presencia parecía existir fuera del tiempo y que marcó para siempre el destino de Bran Stark. Muchos lo vimos como un ente místico sin pasado claro, una especie de fuerza magnética.
Pero Westeros nunca hace nada porque sí. Cada mito tiene un origen, y cada leyenda, un nombre propio. Y con la llegada de una nueva serie ambientada décadas antes de Game of Thrones, ese pasado por fin ha salido de las sombras. Porque el Cuervo de Tres Ojos no siempre fue un anciano conectado a un árbol; antes fue un hombre temido, odiado y poderoso.
El nombre que lo cambia todo
Ese personaje es Brynden Rivers, mejor conocido como Bloodraven. Y sí: será una figura clave en El caballero de los siete reinos, la nueva apuesta de HBO Max ambientada casi un siglo antes de los eventos de Game of Thrones.
Bloodraven no es un villano tradicional, pero tampoco un héroe. Es algo mucho más incómodo: un hombre convencido de que el fin justifica cualquier medio, incluso si eso implica traiciones, ejecuciones y manipulación total.
Orígenes Targaryen: nacido para ser señalado
Brynden Rivers fue uno de los llamados Grandes Bastardos" del rey Aegon IV Targaryen y Lady Melissa Blackwood. Desde su nacimiento estuvo marcado por lo extraño: albino, con el cabello y la piel completamente blancos, ojos rojos y una mancha de nacimiento roja que recorría su mejilla y cuello con forma de cuervo.
Ese detalle físico le dio su apodo: Bloodraven. Y también alimentó el miedo y la desconfianza que muchos sentían hacia él. En Westeros, verse diferente nunca es buena señal.
Con el tiempo, Brynden se convirtió en una de las figuras más poderosas del reino. Sirvió como Mano del Rey y Maestro de los Rumores, famoso por su red de espías. Nada ocurría sin que Bloodraven lo supiera. De ahí nació otra de sus leyendas: "Tiene mil ojos… y uno más".
Del poder al exilio
Su caída fue tan brutal como su ascenso. Tras ordenar la decapitación del pretendiente Fuegoscuro Aenys, el nuevo rey Aegon V Targaryen decidió que Bloodraven había ido demasiado lejos. El castigo fue claro: el Muro.
Allí, lejos de la corte, Brynden Rivers no desapareció. Ascendió hasta convertirse en Lord Comandante de la Guardia de la Noche. Incluso en el exilio, el poder parecía perseguirlo.
El nacimiento del Cuervo de Tres Ojos
En una expedición más allá del Muro, Bloodraven desapareció. Durante años se creyó muerto. La verdad es mucho más inquietante: sobrevivió conectándose a un árbol arciano, fusionando su cuerpo con la magia antigua del norte.
Así nació el último verdevidente. Un ser capaz de ver el pasado, el presente y fragmentos del futuro. Vivió más de un siglo y terminó convirtiéndose en lo que conocemos como el Cuervo de Tres Ojos.