Si la teoría es cierta, entonces Hodor no solo es una víctima del destino, sino el último eslabón de una estirpe heroica que nunca supo quién era.
El universo de Game of Thrones tiene dragones, traiciones, profecías y guerras interminables, pero también tiene algo que fascina igual o más a los fans: los detalles escondidos. Esas pequeñas pistas que George R. R. Martin deja caer casi "sin querer", y que años después se convierten en teorías que encajan demasiado bien como para ser casualidad.
Porque en el mundo de la Canción de Hielo y Fuego nada está ahí solo porque sí. Ni un apellido, ni un color de cabello. Ni siquiera la altura de un personaje secundario. Y cuando una teoría logra unir pasado, linaje y simbolismo sin romper las reglas del mundo, el fandom se aferra a ella con uñas y dientes. Y justo eso pasa con una de las ideas más queridas y debatidas entre los lectores veteranos: la que conecta al gigante Hodor de los Stark como descendiente de Ser Duncan.
Un gigante silencioso con un pasado oculto
Hodor siempre fue una figura extraña dentro de la historia. No por su lealtad, ni por su destino, sino por su presencia física. En un mundo donde la mayoría de los hombres son descritos con precisión. Hodor destaca por ser enorme, desproporcionado y caso antinatural.
En los libros de Canción de Hielo y Fuego, se describe a Hodor como alguien que supera los dos metros de altura, rozando los siete pies. No es solo "alto", sino que es un gigante. Y eso, en Poniente, nunca pasa sin explicación.
Durante mucho tiempo, algunos fans hablaron de "sangre de gigantes" como una forma poética de justificarlo. Pero había algo que no terminaba de cuadrar hasta que alguien miró al pasado con más atención.
El nombre que lo cambia todo
Aquí entra en escena El caballero de los siete reinos, la colección de historias protagonizadas por Ser Duncan el Alto, mejor conocido como Dunk. Un caballero errante, noble y famoso por una característica muy concreta: su tamaño.
Dunk es descrito como "una pulgada más bajo que siete pies". Prácticamente la misma altura que Hodor. Y no solo eso: su complexión, su fuerza y su presencia física son parte esencial de su identidad.
Con el tiempo, Martin confirmó que Dunk es ancestro directo de Brienne de Tarth. Lo que dejó claro que su linaje no se perdió en el tiempo. Así que la pregunta surgió de si no fue el único.
La visión que lo delata todo
La pieza clave de esta teoría aparece en Tormenta de Espadas. En una de sus visiones a través de un árbol corazón, Bran Stark observa escenas del pasado de Invernalia. Entre esas imágenes, ve a una mujer joven, descrita como delgada "como una lanza". Muchos lectores coinciden en que se trata de la Vieja Tata en su juventud.
Y junto a ella, aparece un caballero descrito con una frase clave: "tan alto como Hodor". El detalle no está ahí por accidente. Martin no suele repetir descripciones sin intención. Y en la visión, el caballero besa a la mujer. Un gesto íntimo, personal y profundamente humano. Para muchos, esa escena es la confirmación definitiva.
La teoría que lo une todo
La teoría fan propone que Ser Duncan el Alto visitó Invernalia en algún momento de su vida, algo perfectamente plausible dado su rol como caballero errante, y que ahí tuvo un romance con la joven que más tarde sería conocida como la Vieja Tata.
De esa relación habría nacido un linaje que, generaciones después, daría lugar a Hodor. Eso explicaría su altura descomunal sin recurrir a explicaciones mágicas forzadas, por qué su físico es tan excepcional incluso entre los norteños, y sobre todo, conectaría a Hodor con uno de los caballeros más nobles de la historia. Es un contraste tan bello como cruel que, aunque no se ha confirmado, ya levantó sospechas.