Después de guitarras y raquetas, ahora vienen cascos y asfalto para Timothée Chalamet.
Timothée Chalamet no es de los que llegan a un rodaje así nada más, sino todo lo contrario. Si un personaje exige disciplina, se entrena. Si pide una destreza, la adquiere. Ya lo vimos aprender a tocar la guitarra para Un completo desconocido y dominar el tenis de mesa para Marty Supreme. Y cuando termina un proyecto, no descansa: mira el siguiente desafío a los ojos y empieza desde cero.
La ética casi obsesiva se ha vuelto parte de la marca de Chalamet. El también actor de Llámame por tu nombre no acumula papeles, sino que acumula habilidades. Por eso, cuando se dio a conocer que estaba entrenando algo completamente distinto, todos comenzaron a buscar cuál sería su siguiente gran proyecto. Esta vez no se trata de coordinar los dedos para una partitura ni ser una leyenda del tenis de mesa.
El siguiente reto: dos ruedas y altas revoluciones
Según Deadline, el actor volverá a ponerse frente a la cámara bajo la dirección de James Mangold, pero esta vez para High Side, una película centrada en el mundo de las carreras de motos. Para el papel, Chalamet ya está aprendiendo a conducir motocicleta.
"Estoy desarrollando tres cosas, y aprender a conducir una motocicleta es una de ellas. Pero apenas estoy empezando", reveló el actor en una entrevista reciente con IndieWire. No lo dijo como quien presume, sino como quien sabe que el proceso será largo.
La dupla Chalamet–Mangold no es casualidad. Mangold es experto en historias de personajes rotos y High Side parece estar escrita exactamente para ese terreno.
¿De qué va 'High Side'?
En la película, Timothée Chalamet interpreta a Billy, un expiloto de MotoGP marcado por un accidente que terminó abruptamente con su carrera. A eso se suma un legado familiar pesado: abandono, adicciones y un padre drogadicto del que ahora debe hacerse cargo mientras sobrevive regentando un taller mecánico.
Cuando su padre muere, Billy queda a la deriva. Y entonces aparece su hermano, buscado por el FBI, con una propuesta imposible de ignorar: volver al mundo del peligro, pero no en circuitos oficiales, sino en una serie de robos a bancos ejecutados en motos de alta velocidad.
Un proyecto que marca otra etapa
Después de papeles icónicos y de alto perfil, High Side apunta a algo más crudo. Menos glamour, más polvo, aceite, cicatrices y decisiones mal tomadas. Un personaje adulto, roto, empujado por la sangre y la velocidad. Y Timothée Chalamet parece listo para eso.
Porque si algo ha dejado claro en los últimos años es que no le interesa quedarse en terreno seguro. Si el papel exige cambiar de piel o subirse a una moto, Chalamet lo hará. Aunque tenga que empezar desde cero.