En Hollywood, para algunos, el aula fue el trampolín. Y para otros, fue un obstáculo que los llevó más lejos.
Hollywood suele presumir historias de disciplina académica. Ahí están casos muy citados como Emma Watson, Natalie Portman, Lupita Nyong'o, Cole Sprouse o Adam Sandler, quienes pasaron por la universidad, destacaron como estudiantes y luego conquistaron la industria. Son relatos que refuerzan la idea de que el éxito solo va de la mano con buenas calificaciones.
Pero el cine también está lleno de trayectorias mucho menos ordenadas. Historias de jóvenes que no encajaron en el salón de clases, que se aburrían, que reprobaban o que simplemente sentían que la escuela no era su lugar. Y aun así, o quizá por eso, terminaron encontrando su voz frente a una cámara.
1. Jennifer Lawrence
A los 14 años, Jennifer Lawrence supo que la escuela no era donde quería estar. Convenció a sus padres de mudarse y apostar todo por la actuación, sin terminar la preparatoria y sin pasar por academias formales. Aprendió trabajando, equivocándose y creciendo frente a la cámara. El resultado: una carrera meteórica que la llevó a ganar un Oscar siendo todavía muy joven.
2. Keanu Reeves
La experiencia escolar de Keanu Reeves fue todo menos estable. Cambió varias veces de escuela, tuvo problemas de adaptación y a los 16 años ya estaba fuera del sistema educativo. No destacaba en clases, pero sí en disciplinas creativas. El tiempo demostraría que su lugar no estaba en un pupitre, sino construyendo una de las filmografías más queridas del cine moderno.
3. Robert Downey Jr.
Para Robert Downey Jr., la escuela era una pérdida de tiempo. Abandonó la preparatoria antes de terminarla y se lanzó de lleno a la actuación desde muy joven. Su camino no fue sencillo, pero terminó convirtiéndose en uno de los actores más rentables y reconocibles del mundo, con una segunda oportunidad que redefinió su carrera por completo.
4. Johnny Depp
Johnny Depp dejó la escuela a los 16 años sin un plan claro de actuación. En realidad, soñaba con ser músico y vivir del rock. La actuación llegó casi por accidente, pero encontró ahí un espacio perfecto para su personalidad excéntrica y poco convencional. Hoy es imposible pensar en el cine de las últimas décadas sin su presencia.
5. Ryan Gosling
El caso de Ryan Gosling demuestra que la educación tradicional no siempre se adapta al talento artístico temprano. Dejó la secundaria para enfocarse en su carrera desde muy joven, primero como parte del Mickey Mouse Club y luego en cine. Apostó por el trabajo práctico y la experiencia directa, y el tiempo terminó dándole la razón.