Gine, la madre de Goku: por qué es tan diferente a todos los demás Saiyajin
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Gine es uno de los personajes más interesantes de todo 'Dragon Ball' porque demuestra que incluso entre los Saiyajin había espacio para alguien distinto.

En el universo de Dragon Ball, los Saiyajin siempre han sido presentados como una raza brutal, orgullosa y obsesionada con el combate. Son guerreros que viven para pelear, conquistar planetas y medir su valor únicamente en fuerza. De ahí han surgido figuras como Vegeta, Nappa o incluso el propio Bardock. Todos cortados con la misma tijera de Akira Toriyama.

Por eso, cuando apareció Gine, algo no cuadraba del todo. No por su diseño, ni su nivel de poder, sino por actitud. Su forma de ser y su esencia chocaban con todo lo que creíamos saber sobre los Saiyajin. Y por eso se volvió especial: porque Gine no era una guerrera típica, ni siquiera quería serlo.

Una Saiyajin que no encajaba

Gine fue introducida como la madre de Goku y pareja de Bardock, pero su importancia va mucho más allá del árbol genealógico. A diferencia del resto de su raza, Gine era amable, cariñosa y empática. Estos rasgos eran prácticamente inexistentes entre los Saiyajin de sangre pura.

Gine no disfrutaba pelear. No sentía orgullo por la conquista. De hecho, prefería trabajar en centros de distribución de carne antes que salir a misiones de exterminio. Para cualquier otro Saiyajin, eso habría sido una humillación, pero para Gine, era una forma de vivir en paz.

Rompiendo el estereotipo Saiyajin

Los Saiyajin fueron diseñados como una raza sin espacio para la compasión. El afecto, el apego emocional o la preocupación por otros eran vistos como debilidades. Gine rompía todas esas reglas sin darse cuenta.

Mostraba preocupación genuina por Bardock cuando regresaba herido. Se inquietaba por el destino de sus hijos. Y algo todavía más extraño: sentía miedo por el futuro. Esa capacidad de anticipar la pérdida y sufrirla de antemano es algo casi inexistente en su especie.

La clave para entender a Goku

Aunque Goku creció lejos de ella, muchos fans coinciden en algo: Gine ayuda a explicar por qué Goku es diferente. Su instinto de proteger, su capacidad de empatía y su falta de crueldad no parecen surgir de la nada.

Mientras Bardock representa el lado guerrero, orgulloso y trágico de los saiyajin, Gine simboliza lo que pudo haber sido esa raza si no hubiera estado definida únicamente por la violencia. No es casualidad que Akira Toriyama la describiera como alguien "rara entre los Saiyajin".

Gine nunca fue una luchadora legendaria. No protagonizó batallas épicas ni transformaciones imposibles. Pero su impacto es emocional, no físico. Representa una grieta en el mundo de los Saiyajin donde reinaba la idea de que la fuerza lo es todo.

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