No es sutil, ni tampoco amable. Pero es justo ese tipo de western que, si eres mexicano, conecta más de lo que imaginas.
El western siempre ha tenido algo que conecta fuerte con México, aunque no siempre se diga en voz alta. Pueblos polvorientos, venganzas heredadas, pistoleros solitarios y autoridades corruptas que se disfrazan de ley. Todo eso nos resulta extrañamente familiar. Tal vez porque muchas de esas historias no están tan lejos de nuestro propio imaginario cultural.
Además, el western no es solo vaqueros y caballos. Es un género sobre justicia por mano propia, sobre memoria, sobre cuentas pendientes con el pasado. Y si hay algo que el cine mexicano y su público entiende muy bien, es esa mezcla de tragedia, honor y rabia contenida.
Por eso hay una película noventera, intensa y estilizada, que si te gustan los westerns tienes que ver sí o sí. Especialmente porque su historia, aunque ambientada en el Viejo Oeste, conecta de forma muy directa con temas que resuenan fuerte de este lado de la frontera.
Una venganza que podría pasar en cualquier lado
La película es Rápida y mortal, un western con tintes de thriller que convierte la venganza en el motor de absolutamente todo. La protagonista es Ellen, una mujer marcada por una infancia brutal: cuando era niña, fue obligada a presenciar el ahorcamiento de su padre.
Años después, Ellen regresa convertida en una pistolera letal y silenciosa. Llega a un pequeño pueblo del Oeste con una sola idea en la cabeza: ajustar cuentas. No viene a quedarse, viene a cerrar un ciclo.
El sheriff no siempre es el bueno
En el pueblo, Ellen descubre algo que lo cambia todo: el líder de la banda responsable de la tragedia de su familia ahora es el sheriff. El hombre que decide quién vive y quién muere.
Y aquí es donde la historia conecta muy bien con una sensibilidad mexicana. Porque no es difícil entender ese conflicto: cuando el poder se disfraza de justicia y los culpables gobiernan bajo una placa o una estrella, ¿qué opción queda?
El sheriff organiza una brutal competencia de duelos a muerte. Un torneo de armas de fuego donde solo uno puede salir con vida. No hay reglas claras ni hay segundas oportunidades. Solo balas y silencio. Ellen no lo piensa dos veces y se inscribe.
Por qué verla si eres mexicano
Porque habla de justicia cuando la ley no sirve. Porque entiende la venganza como una herida heredada. Porque retrata al poder corrupto como el verdadero villano. Y porque, aunque esté ambientada en el Viejo Oeste, su espíritu no se siente ajeno en absoluto.
¿Dónde verla? Actualmente, Rápida y mortal es una de esas joyas que solo puedes encontrar en Netflix en México. Una película ideal si te gustan los westerns, las historias de revancha y los personajes que regresan del pasado para cobrar lo que les deben.