Este Pokémon es tan rico en la vida real que acaba de entrar a la lista de millonarios de la revista Forbes
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Mientras todos lidian con gastos cotidianos, este Pokémon sigue acumulando millones desde una Pokébola imaginaria.

Hay personajes de ficción, como Goku de Dragon Ball, Mickey Mouse de Disney u Homero de Los Simpson, que uno ama, admira o incluso idolatra, pero rara vez pensamos en ellos como millonarios. Al final del día, viven en mundos animados, peleando batallas imposibles o salvando universos enteros, no firmando cheques ni acumulando fortunas. O eso creemos.

Porque si algo ha demostrado la cultura popular es que la fama, cuando se combina con carisma, nostalgia y toneladas de mercancía, puede traducirse en números absurdos. Cifras de esas capaces de hacer levantar una ceja y preguntarse si no elegiste mal tu carrera profesional.

Y justo ahí entra una historia increíble que mezcla animación, videojuegos, marketing y una de las revistas más influyentes del planeta. Hablamos de riqueza real y de un personaje que, aunque no tenga billetera, vive como auténtico magnate.

Un ícono amarillo con cuentas bancarias enormes

En 2003, la revista Forbes sorprendió a medio mundo al incluir a Pikachu en su famosa lista de personajes de ficción más ricos del mundo. No fue un chiste ni una ocurrencia viral. Fue completamente en serio.

El Pokémon más famoso del planeta fue clasificado como el segundo personaje ficticio más rico, con una fortuna estimada en 825 millones de dólares. Y no por ganar batallas o atrapar rivales, sino por algo mucho más terrenal: su valor como marca.

La publicación tomó en cuenta ingresos generados por licencias, juguetes, videojuegos, ropa, colaboraciones, apariciones en cine y televisión, además de su papel central dentro del universo Pokémon. Básicamente, Pikachu es una máquina de hacer dinero con mejillas rojas.

No es solo un Pokémon, es un imperio

Desde su debut en los noventa, Pokémon se convirtió en uno de los fenómenos más grandes del entretenimiento. Pero incluso dentro de ese monstruo global, Pikachu siempre fue otra cosa. El rostro oficial, el embajador y la criatura que reconoces aunque nunca hayas jugado un solo videojuego.

Mientras otros personajes iban y venían, Pikachu se mantuvo firme. Protagonista del anime, estrella de películas, figura obligada en mochilas, playeras, peluches, termos, cartas y básicamente cualquier objeto que pueda venderse en una tienda.

Forbes no calculó su fortuna al azar. Analizó el impacto económico directo que genera el personaje como símbolo de la franquicia. Y ahí es donde la cifra empieza a tener sentido: Pikachu no es solo popular, es rentable.

El secreto está en la nostalgia (y el marketing)

Parte del éxito financiero de Pikachu tiene que ver con algo muy simple: conecta emocionalmente con varias generaciones. Para muchos, es infancia pura. Para otros, una puerta de entrada al anime. Y para los más jóvenes, un personaje que sigue vigente sin sentirse viejo.

Eso lo vuelve perfecto para campañas publicitarias, aniversarios, ediciones especiales y relanzamientos eternos. Pikachu nunca pasa de moda, solo se reinventa. Y cada reinvención significa más ventas.

Además, su diseño ayuda. Es sencillo, reconocible y universal. No importa si estás en Japón, México o Europa: ves a Pikachu y sabes exactamente quién es.

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