Por qué el actor que interpretó a Mark Zuckerberg en la película no quiere ser asociado con el fundador de Facebook
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Una cosa es ganar reconocimiento por un gran papel. Y otra muy distinta es cargar con las decisiones reales de la persona que inspiró ese personaje.

En 2010, una película sobre un grupo de universitarios programando cambió la forma en que el cine retrataba la tecnología. La red social no solo contó el origen de Facebook: convirtió el nacimiento de una red social en un thriller elegante, rápido y lleno de tensión. Dirigida por David Fincher y escrita por Aaron Sorkin, la cinta ganó premios, fue nominada al Oscar y se volvió parte de la conversación cultural.

De pronto, los genios de Silicon Valley ya no eran figuras lejanas. Y en el centro de todo estaba Jesse Eisenberg, interpretando a Mark Zuckerberg con una mezcla de frialdad, inteligencia y sarcasmo que dejó huella. Para muchos, esa versión del empresario quedó grabada como la imagen definitiva del fundador de Facebook, pero el tiempo pasó y la conversación alrededor de la figura real cambió.

La distancia que ahora quiere marcar

A más de una década del estreno, Eisenberg ha dejado claro que ya no quiere ser visto como alguien asociado con Zuckerberg, actual director ejecutivo de Meta. En declaraciones a BBC News, el actor fue directo: no desea que su nombre se vincule automáticamente con el empresario. "Es como si este tipo estuviera haciendo cosas problemáticas, eliminando la verificación de datos", dijo.

También expresó preocupaciones sobre seguridad y sobre cómo ciertas decisiones pueden afectar a personas vulnerables en distintas partes del mundo. Para Eisenberg, el contexto actual hace que esa asociación resulte incómoda. Y lo que quiere dejar claro es que interpretar a alguien en la pantalla no significa respaldar sus acciones en la vida real.

Cuando el personaje se vuelve demasiado real

El impacto cultural de La red social fue tan grande que, durante años, el rostro de Eisenberg y el de Zuckerberg parecían casi intercambiables en la mente del público. Cada vez que el fundador de Facebook aparecía en titulares, muchos recordaban aquella versión cinematográfica.

Pero una cosa es encarnar un personaje dentro de una cinta y otra muy distinta es cargar con decisiones reales. Eisenberg ha seguido construyendo su carrera en proyectos diversos, lejos del universo que lo catapultó a los reflectores. Sin embargo, la sombra de ese papel sigue ahí, recordándole al público el poder que tiene una interpretación cuando conecta con el momento histórico adecuado.

Al final, su postura es sencilla: fue un actor haciendo su trabajo y nada más. Y en un panorama donde las figuras públicas están bajo constante escrutinio, marcar esa línea parece más necesario que nunca para él.

facebook Tweet
Te puede interesar