A principio de los 2000 la serie japonesa fue juzgada por millones, hasta que una figura religiosa salió a calmar las aguas.
A lo largo de nuestra infancia era bastante común que diversos programas de televisión fueran prohibidos por nuestros padres, por ser un poco más grotescos o tener un lenguaje más subido de tono, desde series como Los Simpson o South Park, se convirtieron en parte de los títulos que nuestros padres no disfrutaban que viéramos, pero no eran las únicas, pues el famoso programa de televisión japonés también fue víctima de ser catalogado como impropio para los niños e incluso como una “obra del diablo”, que años después el propio Papa Juan Pablo II salió a defender.
'Pokemón' era prohibido en los 2000
Para quienes no lo sepan o no lo recuerden, a principios de la década de 2000, Pokemón estaba en pleno auge y fue entonces que comenzó a ser catalogada como un programa que promovía el ocultismo e incluso había rumores de que era una franquicia satánica, todo esto sin ningún fundamento claro o verídico, entre los señalamientos, algunos aseguraban que la palabra "Pikachu" tiene origen de un diccionario de ocultismo oriental que significa "más poderoso que Dios". Las noticias promovieron esta imagen y muchos padres buscaron que sus hijos dejaran de ver el programa en la televisión. Al final, todo esto provocó que numerosos padres destruyeran tazos, cartas y juguetes de la franquicia, convencidos de que podían estar exponiendo a sus hijos a influencias malignas.
La controversia fue tan grande y mediática que incluso llegó al mismísimo Vaticano quien tuvo que intervenir para calmar las aguas y aclaró la postura de la Iglesia Católica ante el programa japonés.
Juan Pablo II salió a defender la franquicia japonesa
Ante la polémica de Pokemón que preocupaba a millones de padres de familia al rededor del mundo, fue hasta que el Vaticano salió defender el programa que por fin dejo de ser visto como algo negativo para los niños. Según de New York Post, una de las declaraciones fue través de su canal de televisión oficial llamado Sat2000, en uno de los programas retransmitidos en el año 2000 donde se hizo testigo la bendición del Vaticano.
En dicha transmisión Pokemón se describió como una historia "llena de imaginación" y que incluso promueve "intensos lazos de amistad", asegurando que no tiene "ningún efecto secundario moral y dañino". Esto se entendió como una especie de aprobación oficial para los famosos monstruos de bolsillo con una respuesta que calmó la intensidad de millones de padres.
Según un artículo publicado de Galih Narendra en el sitio web Medium, incluso el Papa de ese entonces, Juan Pablo II, salió defender el programa a través de una audiencia especial-aunque no hay registros que confirmen esta declaración- en la que mencionó:
Hoy, me gustaría extender una bendición especial a todos los Pokémon y sus entrenadores. Que traigan alegría y felicidad a las vidas de nuestros jóvenes.
Al final, lo que muchos señalaban como peligroso fue descrito como una historia llena de imaginación y amistad que a la fecha sigue robando el corazón de viejas y nuevas generaciones.