A más de cinco décadas de protagonizar un clásico, el actor reveló que sigue recibiendo dinero por aparecer en una de las películas más famosas de la historia.
Hace 55 años estrenó una de las cintas infantiles más icónicas y populares con Willy Wonka y la fábrica de chocolate, la versión cinematográfica que adaptó la novela de Roald Dahl y que años más tarde llegaría a nuevas generaciones con la versión de Johnny Depp de 2005 Charlie y la fábrica de chocolate y tiempo después con Wonka de 2023 con Timothée Chalamet en el protagónico.
Sin embargo, el legado de la primera cinta la ha convertido en un clásico absoluto, tanto, que a la fecha uno de sus actores principales sigue recibiendo dinero por su actuación a pesar de que ya ni siquiera trabaja dentro del mundo del entretenimiento.
Una prometedora estrella infantil que brilló en 'Willy Wonka'
Se trata de Peter Ostrum, quien interpretó uno de los papeles principales como el niño Charlie, quien acude a la fábrica tras conseguir uno de los codiciados tickets dorados repartidos en las barras de chocolate Wonka. En ese entonces, Ostrum actuó con 12 años de edad y al día de hoy a sus 68 años sigue recibiendo entre 10 y 11 dólares cada trimestre por el que fue su único trabajo como actor ya que tiempo después descubrió que su pasión era completamente diferente a la actuación.
Aunque no es una cifra grande, el hecho de recibir esa cantidad durante tantos años demuestra el legado de Willy Wonka y la fábrica de chocolate, cinta que estrenó en 1971 la cual estuvo protagonizada por Gene Wilder como el extravagante chocolatero.
Dejó la actuación para perseguir su verdadero sueño
Durante su proceso de audición en aquella época, Ostrum fue escogido entre cientos de niños para el personaje de Charlie y a pesar de que tuvo una experiencia positiva en el rodaje no estaba realmente seguro si quería dedicar su vida a la actuación.
En ese entonces el estudio le ofreció un contrato de tres películas, pero Ostrum consideró que aceptarlo limitaría sus oportunidades para conseguir más papeles. Sin embargo, con el tiempo la suerte no estuvo de su lado en posteriores castings para cine y teatro, sumado a su bajo nivel de interés en la profesión, provocó que tomara la decisión de irse por otro camino.
Tras alejarse de los reflectores, Ostrum guardó silencio sobre su etapa como estrella infantil para dedicarse por completo a su verdadera pasión: los animales. Su interés por la veterinaria nació al observar el cuidado que recibían los caballos de su familia, una profesión que desempeñó durante tres décadas hasta su jubilación en 2023. Durante su tiempo como profesor en universidades, Ostrum tendía a compartir con sus alumnos universitarios sus memorias y anécdotas sobre su grata experiencia en el cine.