La historia real de Anya Taylor-Joy y Peach resulta más interesante que el chisme mal contado.
Anya Taylor-Joy lleva rato demostrando que puede saltar de un proyecto especial a otro. Ahí está Furiosa: de la saga Mad Max y su etapa en Netflix con Gambito de dama. Y del otro lado, también está su paso por el universo de Mario, donde presta la voz a la princesa Peach desde 2023 en Super Mario Bros. La película. Ahora, la actriz lo ha vuelto en la secuela que se acaba de estrenar en Cinépolis y Cinemex.
Pero en plena promoción de Super Mario Galaxy: la película, se empezó a mover una versión de una anécdota suya: que dar vida a la princesa de Nintendo había sido tan pesado que terminó vomitando. La historia sonaba muy escandalosa pero el problema es que estaba mal contada.
El rumor se hizo grande… pero no era exactamente así
La propia actriz salió a poner orden en una entrevista reciente, y fue bastante clara: nunca dijo que vomitó por grabar a Peach. Lo que explicó fue otra cosa: que aquella experiencia ocurrió la primera vez que hizo doblaje, cuando entró sin mucha idea de lo demandante que podía ser una sesión.
En la aclaración contó que fue a trabajar bastante a ciegas y que pasó ocho horas seguidas haciendo gritos, esfuerzos vocales y toda clase de sonidos físicos para el personaje. Entre tanta exigencia y tanta agua, acabó vomitando. Sí hubo una historia con algo asqueroso detrás, pero no tenía que ver específicamente con Peach.
Lo que sí dijo sobre ese trabajo de voz
La confusión viene de otra declaración previa, cuando Taylor-Joy contó en Late Night with Seth Meyers que el doblaje puede ser mucho más duro de lo que parece. Ahí explicó que la primera vez que hizo una sesión no entendía lo agotador que era, porque pasas horas gritando, reaccionando y haciendo los llamados "efforts", lo sonidos de acción que en pantalla duran segundos pero en cabina se repiten una y otra vez.
También dijo que en sesiones largas la voz empieza a resentirlo. En la conversación de Entertainment Weekly recordó que, durante una sesión de seis horas, para la tercera ya sentía que la voz se le había ido por completo. Y Jack Black, su compañero en el universo de Mario, remató diciendo que este tipo de grabaciones castigan su garganta, al punto de que él necesita té y miel para aguantar.
Peach salió limpia de la historia
La actriz se mostró casi aliviada de poder corregir el rumor. En la charla dejó muy claro que "nunca vomitó por Peach" y que decirlo así la hacía sentir bien. Más bien, lo que pasó fue que la pequeña Anya tuvo una entrada bastante ruda al mundo del doblaje.
Y tiene sentido aclararlo justo ahora, cuando vuelve a interpretar a Peach en una secuela tan grande, con un estreno mundial gigantesco, un nuevo reparto y toda la maquinaria promocional encima. Porque una cosa es contar una anécdota divertida y otra muy distinta que internet la convierta en algo equivocado.