La filmación de la aclamada película resultó un desafío más grande de lo que el actor esperaba, debido a múltiples situaciones que lo pusieron en riesgo y dejaron secuelas a su salud.
Interpretar a Jesús de Nazaret casi le cuesta la vida al actor estadounidense Jim Caviezel, quien se puso al mando de Mel Gibson para rodar la impactante película "La Pasión de Cristo".
La filmación de 2004 no solo fue una de las más minuciosas del cine religioso, sino también una de las más peligrosas para su protagonista debido a los múltiples accidentes en el set.
Quizá el momento más impactante fue el día que el actor fue alcanzado por un rayo durante el rodaje de una de las escenas más emblemáticas de la producción.
Jim Caviezel, quien más tarde protagonizaría "Sonido de libertad", vivió en carne propia un auténtico calvario para encarnar al personaje más importante de su carrera profesional.
Los graves problemas de salud y las secuelas físicas que marcaron la vida de Jim Caviezel tras el accidentado rodaje de "La Pasión de Cristo"
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en la escena del Sermón del Monte, cuando las nubes comenzaron a cerrarse sobre el set de grabación de manera repentina.
“Ascendía la montaña y cinco segundos antes del golpe tuve el presentimiento de que algo iba a pasar”, recordó el intérprete en una entrevista con un periodista polaco.
De repente, el rayo lo golpeó. Mel Gibson notó lo ocurrido al ver que el cabello del actor se había levantado por la descarga eléctrica en la última toma realizada.
Jan Michelini, asistente de dirección, se acercó para ayudarlo y también fue alcanzado por un segundo rayo; por fortuna, ambos sobrevivieron de milagro a la descarga.
Años después, en 2023, el actor reveló que este incidente le generó un problema cardíaco que derivó en dos operaciones, incluida una a corazón abierto resuelta en 2014.
Pero el calvario en "La Pasión de Cristo" no terminó ahí, ya que Gibson buscaba un realismo extremo que llevó al protagonista a sufrir heridas físicas reales.
Durante la secuencia de la flagelación, un látigo logró atravesar el madero protector de su espalda, dejándole una cicatriz de 35 centímetros y un shock en su sistema.
Además, padeció una infección pulmonar e hipotermia debido a los fuertes vientos durante las escenas en la cruz y moretones severos por el peso de las cadenas.
En el vía crucis, el madero de casi 70 kilogramos se soltó y cayó sobre él: “Aplastó mi cabeza como un melón. La sangre salía de mi boca”, relató sobre el accidente.
Al final, la entrega de Jim Caviezel en "La Pasión de Cristo" quedó marcada por una mezcla de sangre falsa y real, convirtiendo su actuación en un testimonio de resistencia física.