Jack Black puede hacer reír, cantar, rugir o sonar adorable, pero detrás de todo eso también hay trabajo técnico, desgaste real y una garganta que no aguanta más de tres horas.
Hay actores que pueden entrarle a todo, pero Jack Black parece tener un talento especial para volver inolvidables incluso a los personajes animados. Ahí está como Bowser en el universo de Super Mario Bros. La película y Super Mario Galaxy, como Po en Kung Fu Panda, como Slappy en Escalofríos y como Lenny en El espantatiburones. No es un improvisado del doblaje ni alguien que llegó a prestar su voz una vez y ya: lleva años dejando huella también fuera de cámara.
Por eso llama la atención que él mismo haya admitido que este tipo de trabajo puede ser bastante más pesado de lo que parece. En una entrevista reciente, mientras Anya Taylor-Joy aclaraba el rumor de que supuestamente había vomitado grabando a Peach, Jack Black dio una confesión muy clara sobre el desgaste vocal de ese oficio: "La gente no lo sabe. Es difícil".
Más que una voz bonita: resistencia física
Mucha gente sigue pensando que el doblaje consiste básicamente en entrar a cabina, leer unas líneas con gracia y salir a comer tranquilo. Pero justo la anécdota de Black deja claro que no funciona así. En películas animadas llenas de acción, gritos, jadeos, caídas, peleas y canciones, el trabajo de voz puede volverse bastante demandante, sobre todo cuando hablamos de personajes como Bowser o Po.
El actor considera tres horas su tope porque más allá de ese punto la garganta empieza a resentirlo fuerte. No es una exageración, sino el tipo de límite que pone alguien que ya sabe lo que pasa cuando fuerzas demasiado la voz.
Bowser exige rugir y Po tampoco se queda atrás
El comentario cobra todavía más sentido si piensas en los personajes que ha hecho. Bowser no es exactamente una voz relajada: es enorme, explosivo, dramático, musical y gruñón a la vez. Jack Black le dio una energía muy física desde Super Mario Bros. La película y ahora volvió a interpretarlo en Super Mario Galaxy.
Y luego está Po, quizá su personaje animado más querido junto con Bowser. En la franquicia de Kung Fu Panda, Black lleva años dándole una mezcla muy específica de torpeza, entusiasmo, ternura y explosividad que también exige mucho ritmo vocal. Es ese tipo de personaje no se sostiene sólo con una voz simpática.
Lo interesante de todo esto es que Jack Black no habló como alguien que se queja del trabajo, sino como un veterano que ya encontró su medida exacta. Sabe que el doblaje es rudo, que no se nota desde fuera y también que forzar de más puede dejarte sin voz rápido. Al final, su confesión también ayuda a mirar distinto a actores como él, que muchas veces reciben menos crédito por sus papeles animados que por los de carne y hueso.