Las principales críticas señalan que la trama se siente inconexa y ha perdido esa "chispa" provocativa que la convirtió en el espíritu de una época.
Ni la presencia estelar de Zendaya ha logrado salvar el accidentado regreso de una de las producciones más icónicas de HBO. Tras cuatro años de una espera que parecía eterna, la tercera temporada de "Euphoria" ha debutado con una frialdad inesperada, registrando un decepcionante 57% de aprobación en Rotten Tomatoes, la calificación más baja en toda la historia de la serie.
El contraste con el pasado es brutal: mientras la primera entrega alcanzó un sólido 80% y la segunda llegó a rozar el 93%, esta nueva etapa ha sido recibida como un experimento fallido.
Las principales críticas señalan que la trama se siente inconexa y ha perdido esa "chispa" provocativa que la convirtió en el espíritu de una época, dejando a los fans con un sabor agridulce tras el estreno de este 12 de abril de 2026.
El polémico salto temporal hacia el "Salvaje Oeste" y las piezas que faltan en el rompecabezas emocional de Zendaya en "Euphoria"
El mayor punto de fricción para la crítica ha sido el drástico cambio de enfoque decidido por Sam Levinson. La narrativa abandona los pasillos de East Highland para dar un salto temporal de cinco años, situando a los personajes en un entorno que muchos han descrito como un "neowestern".
En esta entrega de ocho episodios, vemos a una Rue desaliñada y problemática —interpretada magistralmente por Zendaya— luchando por su sobriedad en México mientras intenta saldar una peligrosa deuda con la narcotraficante Laurie.
A pesar de que el elenco original regresa con nombres como Jacob Elordi, Sydney Sweeney y Hunter Schafer, la ausencia de figuras clave ha dejado un vacío difícil de llenar. Tras el fallecimiento de Angus Cloud en 2023, la serie enfrenta el reto de cerrar la historia de Fezco, mientras que la salida de Barbie Ferreira (Kat) y Storm Reid (Gia) ha obligado a reestructurar el círculo cercano de la protagonista. La inclusión de caras nuevas como Rosalía y Sharon Stone parece ser un intento por inyectar frescura a una trama que, según la BBC, "se ha convertido en una serie con muy poco que decir".
El panorama para los demás personajes no es menos caótico: Cassie, ahora influencer de OnlyFans, vive en una mansión ostentosa con un Nate que se ha vuelto el doble de oscuro, mientras que Jules intenta evadir sus responsabilidades en la escuela de arte. Para los críticos, este intento forzado de madurez ha resultado en una narrativa incoherente que desperdicia el talento de su reparto.
Aunque la interpretación de Zendaya sigue siendo calificada como un "rayo de esperanza", muchos cuestionan si el drama ha estirado demasiado una fórmula que ya no encaja con la realidad de sus protagonistas.
Con el estreno de un nuevo episodio cada domingo en Max, el público mexicano tendrá la última palabra sobre si este cierre de ciclo es realmente el final de Euphoria o si la visión de Levinson podrá redimirse en los capítulos restantes. Por ahora, el consenso es claro: el brillo de las joyas y el glitter se ha opacado bajo el polvo de un desierto narrativo que nadie pidió.