La china poblana, película protagonizada por María Félix y dirigida por Fernando A. Palacios, fue duramente criticada por la actriz, quien la calificó como “pésima”.
La china poblana es una película mexicana de 1944 dirigida por Fernando A. Palacios y protagonizada por María Félix, una de las máximas figuras de la Época de Oro del cine mexicano. En la cinta, la actriz interpreta a Frances Erskine, en una historia ambientada en torno a una prenda legendaria que supuestamente carga una maldición y que desencadena una serie de eventos ligados a una antigua leyenda.
La producción forma parte de la primera etapa cinematográfica de María Félix, en un momento en el que comenzaba a consolidarse como una de las estrellas más importantes de la industria. Sin embargo, pese a su relevancia histórica, la propia actriz nunca tuvo un buen recuerdo del proyecto.
Una película que la propia María Félix rechazó
Con el paso del tiempo, María Félix fue muy clara respecto a su opinión sobre La china poblana. La actriz llegó a calificar la cinta como “pésima” y un “total fracaso”, asegurando que había aceptado el proyecto más por compromiso que por convicción artística.
Según diversas declaraciones recogidas posteriormente, la intérprete consideraba que la historia no tenía coherencia y que el resultado final no estuvo a la altura de su carrera, incluso a pesar de que la producción contaba con un importante valor visual para la época.
El misterio de una cinta desaparecida
A pesar de su mala recepción inicial, el destino de la película la convirtió en una pieza clave para la historia del cine mexicano. Con el paso de los años, la única copia conocida de La china poblana desapareció, y distintos reportes señalan que el material original se perdió tras un incendio en la Cineteca Nacional en 1982, donde se destruyeron numerosos archivos fílmicos.
Desde entonces, la cinta es considerada una película perdida. No existen copias confirmadas en circulación, aunque se conservan fotografías, carteles y registros de su existencia, lo que ha alimentado su valor histórico y su estatus casi mítico dentro del cine nacional.
De fracaso crítico a objeto de culto
Lo que en su momento fue una producción duramente criticada ha terminado por convertirse en una obsesión para investigadores, coleccionistas y cinetecas. Incluso se han realizado intentos de rastrear posibles copias en el extranjero, particularmente en archivos donde pudo haberse distribuido en los años cuarenta.
Este fenómeno ha convertido a La china poblana en una de las películas mexicanas perdidas más buscadas, no solo por su valor cinematográfico, sino por la figura de María Félix, quien con el paso del tiempo se consolidó como un ícono absoluto del cine en español.
Un legado entre el mito y la memoria
De acuerdo con Luz Noticias, la cinta permanece envuelta entre el mito y la historia. Su ausencia física contrasta con la enorme huella cultural que dejó la figura de su protagonista, así como con el interés que sigue despertando en el estudio del cine mexicano de la Época de Oro.
La historia de La china poblana demuestra cómo una película puede trascender su propio juicio crítico y convertirse, con el tiempo, en una pieza clave de la memoria cinematográfica, incluso cuando ya no puede verse.