En la televisión abierta, el verdadero examen no está en el anuncio del elenco, sino en lo que pasa cuando la gente decide si se queda viendo el siguiente capítulo o cambia de canal.
Las telenovelas mexicanas han construido estrellas con una facilidad que pocas industrias pueden presumir. Thalía se volvió fenómeno internacional con María Mercedes, Marimar y María la del Barrio. Lucero marcó época con historias como Lazos de amor y Soy tu dueña. Angelique Boyer encontró una nueva generación de fans con Teresa y Lo que la vida me robó. Y Victoria Ruffo se convirtió en una de las grandes reinas del melodrama gracias a personajes sufridos, intensos y muy de horario estelar.
Pero en la televisión no basta con tener una cara conocida, una canción pegajosa o un elenco lleno de nombres fuertes. A veces una telenovela llega con la promesa de convertirse en el nuevo gran éxito, pero algo falla: la pareja no conecta, la historia se siente forzada, el tono cambia demasiado o el público simplemente no se engancha. Y cuando eso pasa, ni el productor más confiado puede salvarla del comentario más cruel: "no pegó".
1. 'La Tempestad'
La Tempestad parecía tener todos los ingredientes para funcionar. William Levy venía con arrastre de galán fuerte, Ximena Navarrete llegaba con el brillo de ex Miss Universo y la historia tenía romance, drama, villanos y una protagonista con doble papel. En papel sonaba como una apuesta grande para Televisa, pero en pantalla la cosa no terminó de cuajar. La audiencia en México llegó a caer a niveles muy bajos y que ni los cambios de personajes lograron levantar del todo el interés del público.
2. 'Cachito de cielo'
Con Cachito de cielo, el golpe fue distinto. Maite Perroni ya venía de una etapa importante gracias a RBD y a sus primeros protagónicos, mientras Pedro Fernández tenía carisma, popularidad y un nombre muy fuerte dentro del público familiar. La combinación podía sonar perfecta para una historia ligera, romántica y simpática, pero la telenovela terminó perdida entre cambios de tono y una recepción bastante fría. Es uno de los tropiezos más fuertes de Maite Perroni en televisión, pese a que su base de fans era enorme.
3. 'Camaleones'
Camaleones tenía una carta muy llamativa: juntar a Belinda y Alfonso Herrera como pareja juvenil. Ella venía de ser una de las figuras más reconocibles de la televisión infantil y juvenil. Él, de arrasar con Rebelde y RBD. Para una telenovela pensada en público joven, la apuesta parecía bastante lógica. Sin embargo, la historia no logró convencer como se esperaba y la química entre sus protagonistas no despertó el entusiasmo que muchos imaginaban. También terminó siendo la última telenovela de Belinda y de Alfonso Herrera.
4. 'Dos hogares'
Después de Rebelde, Anahí tenía todo para regresar a la televisión como protagonista de un gran melodrama. Dos hogares la presentó junto a Carlos Ponce, con una historia cargada de romance, conflictos familiares y giros muy de telenovela tradicional. La expectativa era grande porque Anahí seguía siendo una figura queridísima para el público que creció con RBD, pero esta vez el fenómeno no se repitió.
5. 'Triunfo del amor'
Triunfo del amor tenía un elenco que, en cualquier otro contexto, parecía garantía: Victoria Ruffo, Maite Perroni, William Levy y César Évora. Además, venía con el peso de ser una nueva versión de El privilegio de amar, una de las telenovelas más exitosas y recordadas de Televisa. Con esos antecedentes, era lógico pensar que la producción podía convertirse en otro fenómeno de horario estelar Pero las comparaciones fueron durísimas. El privilegio de amar había dejado una vara muy alta y Triunfo del amor no logró alcanzar ese mismo nivel de cariño ni de impacto.