Dakota Johnson dejó bastante claro que algunas imágenes tardan en salir de la cabeza y más si eres la protagonista.
Para millones de espectadores, Dakota Johnson siempre será Anastasia Steele. Cincuenta sombras de Grey la convirtió en una estrella mundial, llenó salas durante tres películas y dejó escenas que internet sigue recordando por razones bastante distintas. Desde entonces ha intentado alejarse de aquella imagen con comedias, dramas independientes y personajes mucho menos complacientes.
Más recientemente llegó Madame Web, una película que terminó generando más memes que entusiasmo por el futuro del universo de Spider-Man. Sin embargo, entre esas dos etapas de su carrera existe un trabajo mucho más arriesgado, oscuro y físicamente agotador. Una cinta de terror llena de brujas, danza, cuerpos retorcidos y un rodaje tan pesado que la actriz terminó hablando del tema con su terapeuta.
La película de terror que llevó a Dakota Johnson a terapia
Se trata de Suspiria, la perturbadora película dirigida por Luca Guadagnino y estrenada en 2018. Durante la promoción, Johnson resumió la experiencia con una frase bastante directa: "Me jodió tanto que tuve que ir a terapia". La declaración encajaba perfectamente con una producción realizada en un hotel abandonado, rodeada de frío, oscuridad y escenas diseñadas para dejar al público con el cuerpo tenso durante dos horas y media.
La frase se volvió tan grande que Dakota tuvo que aclararla meses después en el Festival de Cine de Venecia. La actriz explicó que la filmación no le había provocado un trauma ni la había llevado a una crisis, sino que suele absorber con facilidad las emociones de los proyectos en los que trabaja. Hablar con una profesional fue su forma de dejar atrás el material oscuro y continuar con su vida, algo que describió sin vergüenza ni dramatismo.
De hecho, Johnson recordó el rodaje como una experiencia divertida y emocionante, aunque nada sencilla. La película fue filmada parcialmente en el antiguo Grand Hotel Campo dei Fiori, ubicado en una montaña del norte de Italia, donde las condiciones eran húmedas, heladas y bastante incómodas. La actriz tuvo pesadillas, sufrió una lesión en la espalda y llegó a padecer espasmos musculares mientras combinaba largas jornadas de actuación con entrenamientos de baile
'Suspiria' no quiso copiar el clásico de Dario Argento
La historia sigue a Susie Bannion, una joven estadounidense que llega al Berlín de 1977 para ingresar a una prestigiosa compañía de danza. Su talento llama rápidamente la atención de Madame Blanc, una imponente coreógrafa interpretada por Tilda Swinton. El lugar, por supuesto, oculta algo mucho más siniestro: sus maestras forman parte de un aquelarre y las coreografías tienen consecuencias que van bastante más allá de un tobillo lastimado.
Guadagnino tomó como punto de partida la película de Dario Argento de 1977, pero no intentó repetirla plano por plano. El original era un estallido de colores intensos, música estridente y violencia de cuento de hadas. Esta versión es gris, política, triste y mucho más larga. La historia se desarrolla entre los fantasmas de la Segunda Guerra Mundial, las protestas del llamado Otoño Alemán y un grupo de mujeres que utiliza la danza como lenguaje, ritual y arma.
Johnson tampoco podía fingir cada movimiento frente a la cámara. Había practicado ballet durante su infancia, pero llevaba años alejada de la disciplina, así que comenzó a preparar el cuerpo aproximadamente un año antes del rodaje. Durante los meses finales entrenó con coreógrafos, ensayó mientras promocionaba la última película de Cincuenta sombras y practicó incluso dentro de habitaciones de hotel.
Una de las películas más extrañas en la carrera de Dakota Johnson
El reparto aumenta todavía más la rareza. Tilda Swinton interpreta a tres personajes distintos, incluido un anciano psicoanalista para el que utilizó prótesis y maquillaje pesado. Mia Goth, Chloë Grace Moretz, Angela Winkler y Jessica Harper, la protagonista de la versión original, completan el elenco, mientras Thom Yorke, vocalista de Radiohead, compuso su primera banda sonora para cine.
Suspiria no es una película de terror fácil ni busca caerle bien a todo el mundo. Dura dos horas y 32 minutos, avanza con calma y guarda sus imágenes más salvajes para cuando el espectador ya está completamente metido en la academia. Actualmente, puede verse en Amazon Prime Video en México, aunque quizá convenga no terminarla justo antes de dormir.