Esta producción de Prime Video mezcla ciencia ficción, melancolía y misterios imposibles en una historia breve que puede terminarse en un fin de semana.
Prime Video tiene varias opciones para quienes buscan perderse unas horas en la ciencia ficción. Fallout convirtió el fin del mundo en una aventura violenta y bastante divertida, The Expanse levantó una guerra política entre planetas y Upload imaginó una vida después de la muerte administrada como si fuera una aplicación. Hay universos enormes, futuros llenos de tecnología y suficientes amenazas para mantener ocupada a la humanidad durante varias temporadas.
Pero también existe una serie mucho más pequeña y extraña que pasó casi inadvertida cuando se estrenó, donde no hay batallas espaciales ni científicos corriendo para cerrar un portal antes de que explote el planeta. La tecnología está presente, aunque importa menos descubrir cómo funciona que observar lo que provoca en las personas que viven alrededor de ella.
'Historias del bucle' es la joya escondida de Prime Video
La serie es Historias del bucle, estrenó en 2020, tiene una sola temporada de ocho episodios y actualmente puede verse completa en Amazon Prime Video México. Cada capítulo dura entre 50 y 57 minutos, así que el recorrido entero puede terminarse durante un fin de semana sin comprometer los planes del lunes.
La historia transcurre en Mercer, un pequeño pueblo de Ohio construido sobre una instalación subterránea llamada el Bucle. Sus investigadores trabajan para hacer posible lo imposible, una promesa bastante amplia que termina afectando la vida de todos los habitantes. Un objeto abandonado puede alterar el tiempo, una máquina puede cambiar dos existencias y un robot oxidado puede guardar mucho más de lo que su apariencia sugiere.
La serie no explica los descubrimientos ni entrega manuales sobre las reglas de su mundo. Los personajes aceptan con calma que existen máquinas imposibles entre los árboles y estructuras gigantes abandonadas junto a los caminos. Para ellos, lo extraordinario forma parte del paisaje, pero lo verdaderamente difícil sigue siendo crecer, enamorarse, perder a alguien o descubrir que el tiempo no espera a nadie.
La ciencia ficción está al servicio de historias muy humanas
Historias del bucle es como una colección de relatos conectados. Cada episodio se concentra en un personaje distinto, pero todos pertenecen al mismo pueblo y sus decisiones terminan cruzándose.
Un fenómeno imposible puede convertirse en la forma de hablar sobre el miedo a envejecer. Otro episodio sirve para explorar la soledad o el deseo de vivir la vida de alguien más. El Bucle abre puertas, pero rara vez ofrece una salida limpia.
El ritmo puede sorprender a quien espere algo parecido a Stranger Things. A diferencia de la serie de Netflix, Historias del bucle avanza con calma, guarda largos silencios y permite que sus imágenes respiren. La crítica reconoció precisamente esa mezcla de melancolía, calidez y ciencia ficción: su única temporada mantiene un 87 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes.
Y aunque solo se produjo una entrega, sus ocho episodios forman un recorrido completo y no una introducción que termina rogando por una continuación. Los personajes quedan unidos por el lugar, el paso del tiempo y las consecuencias de vivir cerca de una máquina capaz de alterar casi cualquier cosa. Casi nadie habla de ella, pero pocas series han logrado que un robot en medio del bosque se sienta tan triste.