Con décadas de trayectoria a sus espaldas, la estrella del western cuestiona los estándares actuales del cine y la cautela con la que se producen las historias hoy en día.
Considerado uno de los máximos representantes del western, Clint Eastwood es una de las máximas leyendas vivientes en Hollywood. Su trayectorria como actor y director es considerada una de las más admiradas y respetadas pues a moldeado la manera de hacer cine durante décadas y ha contribuido con obras maestras como Por un puñado de dólares 1964), Harry el Sucio (1971) o Los imperdonables (1992), por mencionar algunas.
Gracias a esto, se ha ganado una reputación inquebrantable y claro, cuatro premios Oscar bajo la manga. Es por eso que su opinión sobre la industria cinematográfica no es cualquier cosa, pues se trata de una de la figuras más veteranas y quien ha sido testigo de todo tipo de cambios.
Clint Eastwood prioriza la autenticidad creativa sobre el riesgo de ofender al público
Fue en 2016 que el director de Million Dollar Baby (2004),, tuvo una conversación con la revista estadounidense Esquire sobre su carrera y la evolución de Hollywood. En la entrevista, Eastwood explicó como es que la industria ahora castiga historias y guiones que en el pasado no eran considerados políticamente incorrectos.
Vivimos en una generación de cristal. Realmente vivimos en una generación demasiado blanda. Todos andan con pinzas.
"Constantemente ves gente acusando a otros de racismo o de todo tipo de cosas. Cuando yo era joven, esas cosas no se calificaban de racistas", añadió.
Como ejemplo, Eastwood citó la creación de Gran Torino (2008), cinta que dirigió y produjo bajo un guion de Nick Schenk. Un colaborador cercano le señaló en aquel entonces que, aunque el guion era excelente, podía parecer políticamente incorrecto y eso fue precisamente lo que le hizo decidirse a hacer el filme.
“En aquel momento, mi colega me dijo: ‘Este es un guion muy bueno, pero es políticamente incorrecto’. Le respondí: ‘De acuerdo. Lo leeré esta noche’. A la mañana siguiente, llegué a la oficina, le tiré el guion sobre el escritorio y le dije: ‘Empezamos a rodar la película inmediatamente’”, relató.
La opinión de Eastwood sobre la corrección política
Durante la misma conversación, Eastwood precisó a que se refería con "generación de cristal" y explicó que se refería a aquellas personas que constantemente imponen límites y dictan a los demás lo que se puede y no se puede decir o hacer.
Toda esa gente que dice: 'Oh, no puedes hacer eso. No puedes decir eso'. Supongo que así son las cosas hoy en día.
Eastwood defendió la libertad creativa, situándola por encima del miedo a incomodar o causar controversia con sus historias u opiniones. Precisamente por esa postura tajante ante la corrección políticamente correcta, sus declaraciones han generado polémica de forma recurrente en Hollywood.