Una película de aventuras de 320 millones de dólares que sepultó a una de las sagas cinematográficas más populares
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.

Esta cinta no consiguió repetir el fenómeno de sus anteriores aventuras y dejó a la franquicia en una situación completamente distinta.

Johnny Depp volvió a ponerse el sombrero y el abrigo de Jack Sparrow en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, una aventura que llegó a los cines en 2017 con una misión complicada: recuperar el impulso de una de las franquicias más populares de Disney. La película consiguió una enorme recaudación mundial, pero quedó muy por debajo de las cifras alcanzadas por varias de sus antecesoras y terminó convirtiéndose en una señal del desgaste de la saga.

El dato resulta curioso porque hablar de “fracaso” sería injusto. La venganza de Salazar recaudó alrededor de 796 millones de dólares en todo el mundo, una cifra que cualquier producción envidiaría. El problema fue cuánto dinero necesitó para llegar hasta ahí y, sobre todo, las expectativas que cargaba después del éxito de las primeras películas.

Una producción millonaria que necesitaba un nuevo rumbo

El presupuesto de la quinta aventura de Jack Sparrow fue estimado en cientos de millones de dólares. Algunas estimaciones lo colocaron alrededor de los 230 millones, mientras que otras cifras elevaron el costo hasta aproximadamente 320 millones de dólares.

La comparación con las películas anteriores hizo que sus resultados fueran todavía más llamativos. El cofre de la muerte superó los mil millones de dólares, mientras que Navegando aguas misteriosas también rebasó esa barrera. Para La venganza de Salazar, quedarse en torno a los 800 millones significó un descenso considerable para una franquicia acostumbrada a jugar en otra liga.

La película intentó refrescar la fórmula incorporando nuevos personajes. Javier Bardem interpretó al capitán Armando Salazar, un enemigo sobrenatural que persigue a Jack Sparrow, mientras Brenton Thwaites y Kaya Scodelario asumieron papeles centrales como Henry Turner y Carina Smyth.

La historia también buscó recuperar conexiones con las primeras entregas. Henry es hijo de Will Turner y Elizabeth Swann, dos personajes fundamentales de la trilogía original, mientras que Geoffrey Rush regresó como Barbossa.

¿Fue realmente el final de Jack Sparrow?

El problema no fue solamente el dinero. Para entonces, Jack Sparrow ya no tenía el mismo efecto de sorpresa que había conseguido en La maldición del Perla Negra. El personaje de Depp se había convertido en el rostro indiscutible de la franquicia, pero repetir la fórmula no consiguió devolverla al nivel de sus mejores años.

La recepción crítica tampoco ayudó demasiado. Aunque el público respondió de manera más positiva que los críticos, las opiniones estuvieron lejos del entusiasmo que acompañó a las primeras aventuras.

Aun así, decir que La venganza de Salazar “mató” definitivamente a Piratas del Caribe requiere un matiz. La película no fue un fracaso comercial, pero después de su estreno la franquicia entró en un largo periodo de incertidumbre y no volvió a lanzar una sexta entrega protagonizada por Depp.

Así, una película que recaudó casi 800 millones de dólares terminó siendo recordada por demostrar que incluso Jack Sparrow podía dejar de ser suficiente para mantener a flote una franquicia que alguna vez parecía imparable.

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