El cineasta mexicano llega por primera vez al FICM para presentar ‘Forensita’ en la categoría de Documental Mexicano, con una mirada a la vida de Inés, una adolescente que equilibra su vida escolar con un oficio poco común para su edad.
Retratar una etapa tan compleja y con tantas capas como lo es la adolescencia, implica mostrar aspectos como la vida escolar, los grupos de amigos o la convivencia familiar, sin embargo, adentrarse en la vida de Inés significó mucho más que eso y el director Pablo Vaca estaba consciente de ello con Forensita, largometraje documental que llega muy pronto al Festival Internacional de Cine de Morelia y que ofrece una mirada a la vida de la joven de 14 años originaria de Pinotepa Nacional, Oaxaca. Inés quien se encuentra en vísperas de la celebración de su fiesta de XV años, a la par de dedica su tiempo a un oficio poco común para su edad relacionado con las ciencias forenses y la muerte.
Ahora, tras recibir el Premio del Jurado en el Festival Punto de Vista en Pamplona, España, el emergente director mexicano Pablo Vaca, llega por primera vez a la 24ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia para presentar su ópera prima Forensita, como parte de la Selección Oficial de Documental Mexicano.
Pablo Vaca sobre el nacimiento de 'Forensita': “No tenía idea que iba a terminar siendo mi ópera prima”
El cineasta originario de la Ciudad de México dio sus primeros pasos en la industria audiovisual como pasante en diversas productoras y como asistente de producción en exitosas series de Netflix como Diablero y Monarca. Asimismo, colaboró en la investigación y desarrollo de proyectos documentales, entre ellos la bioserie Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero. Tras consolidar su experiencia en estos títulos, Vaca dio el salto definitivo para trabajar en su primer largometraje, el cual en un principio no planeó conscientemente como su ópera prima, así lo compartió en entrevista con Sensacine México:
“No sabía que se iba a convertir en mi ópera prima, pero desde la vez que una familiar de Inés me contó su historia, me llamó muchísimo la atención y tenía muchas ganas de conocerla”, comentó.
La historia de Inés llamó la atención de Vaca ya que con tan solo 14 años, la joven equilibra su vida entre la escuela secundaria a la par de trabajar junto a su tío Lázaro, un médico forense de la zona con quien realiza autopsias, necropsias y embalsamamientos. La dualidad en la vida de Inés entre las vivencias propias de la edad como salir con sus amigas, hablar de chicos, ir a clases de baile y preparar su fiesta de XV años, en contraste con convivir con la muerte de manera tan cercana, fue lo que cautivó a Pablo.
“Me puse en contacto con la mamá de Inés y platiqué con ellas por teléfono, les conté un poco de mí, les conté que las quería conocer y que pensaba que había la oportunidad de hacer un documental sobre Inés”, añadió Vaca sobre la manera en que tuvo un primer acercamiento hacia la joven y su familia.
Vaca relató durante la entrevista con Sensacine México que viajó a Pinotepa Nacional, Oaxaca, donde radica Inés, y permaneció con ellas durante dos semanas para platicar, pasar tiempo con ellas y considerar la posibilidad de realizar un documental: “Me di cuenta que teníamos muchas ganas de seguir conociéndonos y seguir viendo la posibilidad de hacer un documental”, añadió.
Pero yo no tenía ni idea que iba a terminar siendo mi ópera prima, yo pensaba que iba a terminar siendo un cortometraje.
Inés y la manera en la que aborda la muerte a sus 14 años de edad
Al estar relacionada directamente con la muerte día con día, Pablo Vaca respondió durante la conversación sobre cuál es la visión de Inés respecto a la herencia cultural que existe en México hacia la muerte, especialmente en cómo nos relacionamos con ella al vivirla de una manera que no sucede en otras culturas tal como el Día de Muertos y si esto acabó moldeando de alguna manera la realización del documental:
La relación que ella tiene con el Día de Muertos es inexistente.
“Algo que por más de que esté en nuestro subconsciente y pensáramos sobre la relación de los mexicanos con la muerte, era algo que no estaba en su historia y que no nos estaba dando este retrato. Al final, el punto de partida siempre era Inés y su forma de ver el mundo”, comentó el cineasta.
Complementando sobre la manera en ver la muerte – tomando en cuenta en que Inés lidia con casos de asesinatos o fallecimientos trágicos– Vaca añadió en la conversación que lejos de verlo como algo extraño o impresionante, para Inés no hay ningún misterio en trabajar con la muerte a sus 14 años, para ella es algo del día a día. Inés lo vive con total naturalidad pues tanto para ella, como su familia, es simplemente un negocio más que se ha enseñado y se ha heredado con los años. Su vivencia la asume simplemente como una tradición transmitida por su entorno cercano:
"Me di cuenta de que la forma en que Inés y su familia lo ven es que es un oficio familiar donde se terminó involucrando. [Filmar 'Forensita'] Fue reconectar con los oficios familiares y verlo desde ese lente”.
Un proyecto con el que todos podemos conectar
Al cuestionarlo sobre qué reflexión espera que se lleve la audiencia después de ver Forensita, Vaca puntualizó que sus escenas preferidas de rodar fueron aquellas donde sigue la cotidianidad de Inés en su vida escolar, en el salón de clases y juntos a sus compañeros, pues para él “Son momentos efímeros que hacen que la adolescencia, sea la adolescencia”.
Eso yo quería transmitir, que la audiencia pudiera conectar con ese momento de ser adolescente, que pudieran recordarse a ellos mismos como adolescentes y a través de ese sentimiento, poderse relacionar con la vida de Inés.
Forensita marca el primer proyecto que Vaca dirige y por la tanto, su primera vez con una nominación en la selección oficial de Documental Mexicano en el FICM, que tendrá su edición del 16 al 25 de octubre.