'Sólo por una noche': Una historia con una propuesta que a pesar de todo sigue las reglas de las comedias románticas
por Alessy CastañedaSólo por una noche es el filme más reciente de Will Gluck, quien es conocido por haber dirigido Se dice de mí, Amigos con beneficios, Con Todos Menos Contigo, entre otras. Lo que busca hacer Gluck con esta historia es diferenciarla de otras comedias y comedias románticas con la premisa de que en la época actual todo pareciera ser únicamente sexo y nada más. Pareciera que el romanticismo está pasado de moda y nadie está dispuesto a comprometerse con una relación seria, por lo que Will Gluck plantea un mundo distópico donde las solteras y solteros se transforman en unos salvajes hambrientos por sexo hasta el amanecer.
¿De qué trata ‘Sólo por una noche’?
Tras haber sido aprobada una ley en Estados Unidos donde las personas no pueden tener sexo antes del matrimonio, se logra permitir que un día al año, las solteras y solteros puedan disfrutar de relaciones sexuales sin ninguna repercusión contra ellos. Monica Barbaro y Callum Turner dan vida a los protagonistas, Allie y Owen, dos personajes que logran diferenciarse del resto de neoyorquinos, pues ellos no están desesperados por tener sexo desenfrenado en todos los rincones posibles de la ciudad.
Allie es una romántica empedernida que trabaja como cantante de jingles publicitarios, ella está segura que logrará encontrar a un hombre interesante que la valore y la adore con todos sus aciertos y errores, por lo que cada año tiene la ilusión de hallar a este sujeto en la noche menos romántica de todas.
Por otro lado, Owen es el dueño de una pizzería que tiene planeado pedirle matrimonio a su novia de hace años, ha planeado la pedida de mano perfecta y cree que están en la misma sintonía hasta que su novia le dice que ella planea tener sexo con otro hombre durante esa noche. Owen queda con el corazón roto y una parte de él busca tener sexo casual para olvidar la traición de su ex pareja, pero en el fondo sabe que él es un hombre que genuinamente busca el amor.
Tanto Allie como Owen terminan conociéndose en un momento vulnerable para ambos y aunque se notan las chispas entre los dos desde su primera interacción, las cosas no resultan tan bien, incluso se convierten en una especie de enemigos que siguen encontrándose por mera obra del destino durante toda la noche. A pesar de que ambos persiguen a personas que aparentemente son lo que tanto buscan, Owen y Allie poco a poco se dan cuenta que entre ellos ha surgido una conexión irrepetible, la cual no quieren aceptar, y esto les costará diversos enredos y problemas que los dejará al borde de cometer su peor error.
El amor que surge entre lo imprevisto
A lo largo del filme, Allie y Owen parecieran haber cambiado sus ideales y valores principales respecto al amor y las relaciones, pues aunque Allie conoce a dos hombres más que parecían ser su ilusión perfecta, éstos dejan caer sus respectivas máscaras y le demuestran que al igual que la mayoría de solteros, sólo quieren una noche de sexo con diversión. Ella por un momento cree que debería acatar esa regla no dicha sobre tener sexo casual sin sentimientos de por medio, y sobre todo sin una conexión, pero justo cuando planea rendirse al juego, aparece Owen de forma mágica y le recuerda que él busca conocerla de manera genuina y no carnal. Así que Allie se ve en medio de una encrucijada donde no sabe si ha llegado la hora de entregar su corazón tal y como lleva imaginando desde hace tiempo.
Owen, quien inició su día creyendo que finalizaría su noche con su futura esposa, quiere arrancarse esa gran herida de ser un hombre bueno, fiel, que cree en el amor y que movería cielo, mar y tierra por estar al lado de su persona especial. Para él, la intimidad se da una vez que ha conectado con alguien, no por si es atractiva o alguna otra banalidad, así que al saber que su ex novia se quiere acostar con un hombre apuesto y de buen perfil, él de alguna forma busca probarle a ella que entonces él también puede pasar de página sin importarle el romanticismo y los sentimientos complejos. Sólo que cada vez que intenta tener sexo con una desconocida bastante atractiva, Allie aparece en su camino, recordándole que en el fondo ellos creen en el amor.
Aunque la historia se centra en cómo se ha vuelto tan habitual la desconexión entre las personas y el poco interés de forjar vínculos genuinos, el tener a personajes como Allie y Owen hace que la mayoría de la audiencia conecte con su personalidad y el desarrollo de su relación, pues ambos buscan algo real pero difícil de encontrar en la época.
El filme va dejando claro que tras toda esa superficie donde a la gente solo le interesa lo físico, fácil y sin mucho enredo, donde el amor y grandes emociones se dejan de lado, se trata de una comedia romántica que no surge de la nada. Todos esos elementos donde el resto de personajes solo se enfocan en sexo y mucho placer, son elementos que buscan realzar la importancia del romance, de por qué Owen y Allie son diferentes y por lo mismo especiales.
Una química refrescante e inesperada
Uno de las cuestiones importantes a resaltar sobre esta película es la gran dupla que conforman Callum Turner y Monica Barbaro, pues creo que la trama no hubiera funcionado si estos actores no tuvieran la química necesaria para que todo lo que ocurre fuera convincente para la audiencia a pesar de lo absurdo o exagerado que puede llegar a ser. Ambos logran que desde el primer instante en el que cruzan miradas y se conocen por accidente, una pueda sentir un chispazo, tensión y emoción por algo bueno que se avecina. La forma en la que bromean, coquetean con sutileza o a veces de forma descarada provoca que la audiencia quiera seguir viendo hasta el final la manera en la que va a resultar su desenlace.
Debido a que Callum y Monica se tomaron en serio sus roles y cada uno por su cuenta se encargó de practicar, aprender y entrenar por meses los oficios de sus personajes, hace que los dos se sientan como personas que viven esa realidad que se proyecta y por lo mismo, al verlos juntos hace mucho sentido que encajen tan bien.
Incluso cuando sus personajes parecen haber encontrado al objetivo de su noche y con esto sus planes se vuelven perfectos, pues todo bien podría terminar ahí, cada uno cumpliendo lo que quería; pero la forma en la que Gluck entreteje la historia y sobre todo, Turner y Barbaro demuestran que su Owen y Allie parecieran ser almas gemelas, una solo quiere apoyarlos hasta el final y que hallen el camino de estar juntos no importando el resto.
Esto es algo en lo que Gluck tiene experiencia, forjar un camino donde los personajes principales a pesar de ser opuestos o que se han visto en medio de un dilema o problema, logren encontrar la solución para regresar con quien realmente deben estar. El director teje sus destinos de una manera a simple vista sencilla, pero que guarda un encanto que sigue funcionando para cualquier persona que disfrute de las comedias románticas.
Un soundtrack genial
Sólo por una noche tiene a dos protagonistas que logran entretener, sacar risas y sorpresas a la audiencia durante casi dos horas, pero la actuación de éstos no sólo es lo que logra esa magia y sinergia para esta historia; algo que brinda un gran apoyo y que la trama fluya sin tantos tropiezos es la música que acompaña a Allie y Owen en cada paso que dan.
La banda sonora supervisada y compuesta por Christopher Stracey y Este Haim logra que las inseguridades, ilusiones, deseos y problemas por los que atraviesan Owen y Allie puedan realmente sentirse con la música que hay en su entorno. Las canciones y melodías elegidas para cada una de estas escenas no se sienten fuera de lugar, pues se acomodan perfectamente a la situación que no hay duda de que aquella canción bien podría sonar en nuestros oídos si estuviéramos atravesando por algo similar.
Desde un tema inédito por New Radicals hasta reinterpretaciones cómicas de “Brave” de Sara Bareilles y “A thousand miles” de Vanessa Carlton, cantadas por la propia Monica Barbaro, el soundtrack marca el ritmo ideal para que Allie y Owen se conozcan, simpaticen, se desprecien, conecten y se enamoren.
En conclusión, este filme es llevadero y sin muchas complicaciones, claro que no es perfecto, pero aunque la trama pudiera parecer a simple vista algo absurda, los actores y los elementos a su alrededor entretienen y mantienen una comedia romántica con momentos brillantes que pueden disfrutarse con amigas o en pareja.