Críticas
3,0
Entretenida
En La Zona Gris

Una aventura estratégica y explosiva que captura sin complicaciones la esencia del cine de acción.

por Carolina Cantoral

Cuando hablamos del cine de acción, sin duda un director que destaca como uno de los grandes representantes del género es Guy Ritchie, cineasta británico que ha estado detrás de numerosos títulos entre películas y series de televisión y que es reconocido por su habilidad para mezclar la comedia oscura con el mundo del crimen organizado.

Gracias a esta visión, Ritchie ha llevado a la pantalla grande películas como Los Caballeros (2019), Sherlock Holmes (2009), Operación U.N.C.L.E. (2015), y Justicia implacable (2021), por mencionar solo algunas. Ahora, este año el cineasta se reencuentra con tres colegas de proyectos pasados: Henry Cavill, Jake Gyllenhaal y Eiza González. Una combinación de actores bastante inesperada que no sabíamos que necesitábamos pero que funciona muy bien al tratarse de cine de acción.

'En la zona gris': una misión suicida basada en el engaño y la estrategia

En En La Zona Gris la historia se centra en un equipo secreto de agentes de élite encabezado por Rachel Wild (González), una abogada despiadada y sumamente estratégica que es la mente maestra del equipo y que tiene como mano derecha a la irreverente dupla: Sid (Cavill) y Bronco (Gyllenhaal), quienes fueron reclutados por Rachel gracias a sus habilidades y son sumamente leales a ella.

Con el objetivo de recuperar mil millones de dólares en manos de un tirano implacable, para Rachel es solo un día más de trabajo, aunque para otros se trata prácticamente de un plan suicida.

Sin embargo, lo que inicia como un asalto de alto riesgo escala rápidamente hacia una guerra total donde la estrategia y el engaño son las únicas herramientas de supervivencia. En clara desventaja, Rachel, Sid y Bronco y el resto del equipo, deberán ejecutar un plan impecable y dejar de lado cualquier principio ético si pretenden sobrevivir a un enemigo dispuesto a todo por eliminarlos.

Una experiencia que apuesta por la comodidad de lo conocido

Bajo este contexto, En La Zona Gris es una película muy al estilo de Guy Ritchie: acción explosiva, ritmo frenético, humor irreverente, personajes con una moral bastante dudosa y un villano dispuesto a todo. Es por eso que el filme se siente como una apuesta segura e incluso un tipo de zona de confort para el cine del director.

Eso sí, la cinta cumple perfectamente su función y con cada uno de los requisitos para ser una digna película de acción de Hollywood con paisajes elegantes e imponentes, criminales elegantes, batallas donde ninguno de los protagonistas salen heridos, balas que siempre dan con el enemigo, planes perfectamente calculados, un final predecible y por supuesto un reparto físicamente atractivo.

Un retrato femenino que rompe con los clichés del cine de acción

A pesar de los clichés que pueden encontrarse en el filme o lo predecible que pueden ser algunas escenas, lo que sin duda llamó más mi atención de En La Zona Gris, es la fuerza, relevancia y representación de la figura femenina en la historia bajo la interpretación de la actriz mexicana Eiza González.

Usualmente en el género, es bastante común ver a actrices atractivas asumiendo el rol de la cómplice del protagonista, la femme fatale, el interés amoroso de algún personaje o como una asesina letal en atuendos provocadores. En En La Zona Gris, el papel de Rachel queda completamente alejado de cualquier tipo de sexualización o del romance para centrarse únicamente en su capacidad estratégica e inteligencia para asumir una misión de alto riesgo en un ambiente en su totalidad masculino.

En En La Zona Gris, Rachel es un personaje temido, respetado y elogiado como pocas veces se ha visto dentro del género de acción y que me gustaría ver representado de esta manera en más películas del género.

Entretenimiento puro y asegurado

A pesar de que Ritchie apuesta por su fórmula habitual en una cinta que sin ser revolucionaria, cumple con creces su función de entretener, En la Zona Gris promete secuencias brutales de acción, persecuciones, muchas explosiones, asesinos letales y violencia frenética bajo un plan que se rige por la estrategia y la inteligencia en la que parte de la experiencia más disfrutable del filme definitivamente es verlo en una pantalla grande y con con el mejor sonido posible.

Es por eso que la nueva cinta de Ritchie se convierte en una opción divertida, sumamente entretenida, con una narrativa pensada para que el espectador no pierda el hilo y un ritmo de reconocer, que no te deja distraerte ni un minuto.

Es una de esas experiencias que una vez que te sientas, no despegas tu atención hasta los créditos finales. Y donde el escenario de esta misión no es precisamente un lugar, es un punto donde nadie sabe que el conflicto sucede y donde las reglas no existen: nada es completamente blanco o negro, es la zona gris.