Hay películas que envejecen y otras que se quedan contigo para siempre. Papá por siempre pertenece claramente al segundo grupo. Han pasado más de tres décadas desde su estreno y todavía es imposible no sonreír al ver a Robin Williams cruzar la puerta disfrazado de niñera escocesa.
Pero detrás de la comedia, los cambios de voz y las escenas que se volvieron icónicas, había un ambiente de trabajo muy distinto al que uno imaginaría. Más humano y más protector. Especialmente cuando se trataba de los actores más jóvenes del elenco. Porque para ellos, la película no solo fue una experiencia profesional, también fue una etapa complicada fuera del set.
Un reencuentro lleno de recuerdos
Años después del estreno, Lisa Jakub, Matthew Lawrence y Mara Wilson, quienes interpretaron a los hijos del personaje de Williams, hablaron ya como adultos para recordar aquella época. Lo que salió a la luz no fue solo nostalgia, sino una historia que pocos conocían.
Blue Wolf Productions
Durante el rodaje, Lisa Jakub enfrentó un problema serio con su escuela en Canadá. Se ausentó varios meses para filmar la película, y aunque intentaron organizar un sistema para que enviara tareas y continuara estudiando a distancia, el acuerdo no duró mucho.
Al principio funcionó. Pero con el paso de las semanas, la institución dejó de estar dispuesta a adaptarse.
"No regreses"
Jakub contó que, tras meses de rodaje, recibió una notificación directa: el esquema ya no era viable y le pedían que no volviera. En otras palabras, quedaba fuera.
Blue Wolf Productions
Para una adolescente que llevaba una vida fuera de lo común, la escuela representaba su único espacio "normal". Perderlo fue devastador. No se trataba solo de materias o tareas, sino estabilidad.
Mientras en el set tenían clases particulares y cumplían con horas de estudio diario, la escuela decidió que no era suficiente. Y ahí es donde entra Robin Williams.
Más que un compañero de reparto
Según ha contado la propia Lisa en entrevistas anteriores, Williams no se quedó indiferente. Al enterarse de la situación, escribió personalmente una carta a la escuela defendiendo su compromiso académico y pidiendo que reconsideraran su decisión.
No era obligación suya ni era parte del contrato. Era, simplemente, un adulto viendo a una joven actriz pasar por un momento difícil. Aunque la carta no logró cambiar la postura de la institución, el gesto quedó marcado para siempre en la memoria de Jakub. Porque en medio de la decepción, alguien la respaldó.
El legado que no se ve en pantalla
Cuando se habla de Robin Williams, suelen recordarse sus improvisaciones brillantes, su energía inagotable o su capacidad para alternar entre comedia y drama con naturalidad. Pero historias como esta revelan otra dimensión.
En el set de Papá por siempre, no solo hacía reír. También cuidaba, preguntaba y se involucraba. Y quizá por eso su recuerdo sigue tan vivo entre quienes trabajaron con él.