Nadie se toca en esta serie por una razón psicológica que explica por qué los ricos pueden ser infelices en la vida real
Paloma MH
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.

Succession revela una poderosa verdad sobre el poder y las emociones: la ausencia de afecto físico entre los Roy expone por qué el dinero no garantiza la felicidad.

En Succession, la aclamada serie de HBO protagonizada por Brian Cox, Jeremy Strong y Sarah Snook, hay un detalle que pasa casi desapercibido, pero que dice mucho más de lo que parece: nadie se toca.

No hay abrazos sinceros, no hay gestos de cariño espontáneos y, cuando ocurre algún contacto físico, se siente incómodo, forzado… o incluso amenazante.

El dinero como sustituto del afecto

La serie, creada por Jesse Armstrong, retrata a la familia Roy, un imperio mediático donde el poder lo es todo y las emociones quedan en segundo plano.

En este entorno, el dinero ha reemplazado al afecto. Las relaciones no se construyen desde el cariño, sino desde la conveniencia, la estrategia y el control. Esto explica por qué los personajes son incapaces de expresar emociones de forma genuina, incluso entre ellos.

¿Por qué nadie se toca?

Desde una perspectiva psicológica, el contacto físico es una de las formas más básicas de conexión humana. Sin embargo, en Succession, este se evita porque se asocia con vulnerabilidad.

Para los Roy, tocar a alguien implica bajar la guardia, mostrar debilidad… algo impensable en un entorno donde todos compiten constantemente por el poder.

Pero también hay otra lectura: cuando se tocan, el gesto suele parecer una forma de dominio. Un abrazo no es un acto de amor, sino casi una confrontación silenciosa.

Abrazos que parecen peleas

Uno de los aspectos más inquietantes de la serie es que, cuando finalmente hay contacto físico, este nunca es cálido.

Los abrazos entre los hermanos Roy o con su padre suelen sentirse tensos, incómodos, como si en lugar de acercarlos, los enfrentaran. Es un tipo de contacto que refleja desconfianza, resentimiento y emociones reprimidas.

Riqueza sin conexión emocional

Succession plantea una idea incómoda: tenerlo todo no significa ser feliz.

La falta de contacto físico en la serie es un reflejo de una carencia mucho más profunda: la incapacidad de conectar emocionalmente. Los personajes tienen acceso a poder, dinero y privilegios, pero carecen de algo esencial: vínculos reales.

¿Qué nos dice esto en la vida real?

Aunque llevada al extremo, la serie pone sobre la mesa una realidad: en entornos donde el éxito y el poder lo son todo, las relaciones humanas pueden deteriorarse.

El afecto, la empatía y la conexión emocional no se compran, y Succession lo deja claro en cada escena donde el silencio y la distancia pesan más que cualquier palabra.

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