El ascenso de Jenna Ortega en Hollywood parece no tener freno tras el reciente lanzamiento de la segunda temporada de Merlina en Netflix. A sus 23 años, la actriz nacida en el Valle de Coachella, California, conversó en exclusiva con la revista Telva sobre el peso de la fama y su inquebrantable orgullo hispano.
Con raíces mexicanas y puertorriqueñas, Ortega creció rodeada de las historias y celebraciones de su comunidad. Para la estrella, estas costumbres están tan arraigadas en su identidad que le resulta imposible ocultarlas, pues considera fundamental mantener vivos los relatos de los familiares que la precedieron.
La Tecla Patagonica
De estrella infantil al fenómeno de Netflix
Aunque trabaja desde los 10 años en producciones de Disney, el arrollador éxito de la hija de La familia Addams cambió su vida por completo. Esta exposición masiva la llevó a experimentar momentos difíciles, confesando que la fama a veces la hace sentir como un
animal enjaulado
,debido a la paranoia.
Sin embargo, su autenticidad la ha mantenido a flote mientras compagina la actuación con su faceta como embajadora de la maison Dior Beauty. Además de protagonizar taquillazos como Scream y Bitelchús Bitelchús, la actriz ahora debuta como productora ejecutiva en la segunda entrega de la ficción de Tim Burton.
El gran valor de la representación en Hollywood
Para Jenna, encarnar a Merlina tiene un significado especial porque nunca antes le había dado vida una persona latina. Recordó que a los cinco años le pidió a su madre teñirse el pelo de rubio para parecerse a Cenicienta, una anécdota que hoy la impulsa a ser el referente que ella no tuvo de niña.
Su objetivo es que su posición en la industria sirva como una señal de bienvenida para abrir caminos a nuevas voces hispanas. Tras consolidarse en el género de misterio, el próximo paso de la intérprete será la gran pantalla en Clara y el sol, la esperada adaptación cinematográfica de la novela de Kazuo Ishiguro.
Hacer historia como la primera intérprete con raíces latinas en encarnar a la gótica e icónica Merlina Addams en Netflix es su mayor triunfo de representación. Ella sigue practicando su español diariamente para perfeccionarlo, demostrando que su orgullo cultural es inquebrantable.