Hay películas que podemos ver una y otra vez sin cansarnos, y Volver al futuro es una de ellas. Desde el primer viaje en el DeLorean hasta las aventuras de Marty McFly en el Viejo Oeste, la trilogía de Robert Zemeckis consiguió algo que pocas producciones logran: mantenerse entre las favoritas del público durante generaciones. Christopher Lloyd, quien dio vida al excéntrico Doc Brown, también guarda un cariño especial por estas películas, aunque hay una escena que todavía le cuesta mirar.
A sus 88 años, el actor acaba de publicar sus memorias, In My Own Time, un libro en el que recuerda sus más de cinco décadas de trayectoria y comparte anécdotas de algunos de sus personajes más famosos. Naturalmente, su experiencia junto a Michael J. Fox ocupa un lugar importante. Entre esos recuerdos aparece una confesión inesperada sobre Volver al futuro 3, estrenada en 1990, y una decisión que Lloyd sigue cuestionándose después de tanto tiempo.
La escena de 'Volver al futuro 3' que Christopher Lloyd todavía lamenta
La tercera entrega de la saga trasladó a Marty McFly y Doc Brown hasta 1885, donde ambos deben encontrar una manera de regresar a su época sin contar con la tecnología necesaria para hacer funcionar el DeLorean. La solución termina involucrando una locomotora de vapor que debe alcanzar la velocidad suficiente para impulsar el automóvil y permitir que Marty vuelva a 1985.
Amblin Entertainment
Durante una de las secuencias finales, Doc cabalga a toda velocidad junto al tren para intentar subir a uno de sus vagones. La escena parece una aventura más de las muchas que protagoniza el científico, pero para Christopher Lloyd significó una oportunidad que estuvo a punto de aprovechar de una manera bastante peligrosa. En sus memorias, el actor explicó que debía acercarse lo suficiente a la locomotora para que un especialista continuara con la maniobra.
El equipo de producción le había dado instrucciones muy precisas: podía montar junto al tren, pero tenía absolutamente prohibido sujetarse de la manija del vagón o intentar saltar desde el caballo. Lloyd comprendía los riesgos, especialmente porque cualquier accidente podría haber afectado tanto su seguridad como el resto del rodaje. Sin embargo, cuando llegó el momento de filmar, descubrió que la maniobra parecía mucho más sencilla de lo que había imaginado.
Christopher Lloyd estuvo a punto de arriesgarlo todo durante el rodaje
Según relató el actor, consiguió acercarse tanto al tren que podía sentir cómo la locomotora retumbaba mientras avanzaba a su lado. La manija estaba prácticamente al alcance de su mano y, durante unos segundos, consideró ignorar las advertencias para completar personalmente la acrobacia. Lloyd estaba convencido de que podía hacerlo, aunque finalmente decidió respetar las indicaciones y dejar que el especialista realizara la parte más peligrosa.
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Aquella decisión evitó un riesgo innecesario, pero también dejó una pequeña frustración que ha permanecido con él durante décadas. En In My Own Time, publicado en octubre de 2026, reconoció que todavía se pregunta qué habría sucedido si hubiera intentado subir al vagón por su cuenta. "Cada vez que veo la película y miro esa escena, todavía siento una punzada en el corazón: debería haberlo hecho yo", escribió el intérprete.
Lo curioso es que Lloyd no habla de una escena que haya salido mal ni de una actuación con la que esté inconforme. Su arrepentimiento tiene que ver con aquella oportunidad de realizar una acrobacia que normalmente corresponde a profesionales entrenados. Aunque en ese momento tenía poco más de 50 años y se sentía capaz de completar el movimiento, reconoce que estuvo cerca de poner en peligro la filmación por dejarse llevar por el impulso.
La tercera película siempre ha sido la favorita de Christopher Lloyd
Aunque muchos espectadores recuerdan especialmente la primera entrega de 1985 o la secuela que imaginó cómo sería el año 2015, Christopher Lloyd tiene una favorita muy distinta. El actor ha confesado que Volver al futuro 3 es la película que más le gusta de toda la trilogía, precisamente aquella que lo llevó a montar a caballo, interpretar a Doc en el Viejo Oeste y participar en algunas de las escenas de acción más ambiciosas de la franquicia.
La producción también permitió explorar una faceta diferente del personaje. Lejos de sus experimentos científicos habituales, Doc encuentra el amor cuando conoce a Clara Clayton, interpretada por Mary Steenburgen. Su relación se convierte en una parte fundamental de la historia, mientras Marty intenta regresar a casa y evitar que su amigo termine perdiendo la vida en 1885. El desenlace combina romance, humor y una espectacular persecución ferroviaria que sigue siendo una de las secuencias más recordadas de la saga.
Treinta y seis años después del estreno, Lloyd continúa hablando con entusiasmo de aquella experiencia. Su reciente libro también recupera otros recuerdos de una carrera que incluye Los locos Addams, ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y Atrapado sin salida. Pero cuando vuelve a encontrarse con Doc Brown cabalgando junto a una locomotora, todavía recuerda aquel instante en que tuvo la manija del tren al alcance de la mano y decidió no sujetarla.