La idea principal de la película surgió a principios de 2010, cuando la columnista sexual Karley Sciortino escribió un primer guion inspirado en una relación que tuvo con su editor. Tras compartirlo con Gregg Araki, ambos comenzaron a desarrollar el proyecto, pero con el paso de los años el director decidió cambiar su enfoque. Después del movimiento #MeToo, Araki dejó atrás algunas de las ideas originales y quiso explorar la forma en que la Generación Z vive actualmente el sexo, el amor y las relaciones. De esta manera, la historia terminó convirtiéndose también en un retrato sobre las experiencias que marcan el paso de la juventud a la adultez.
Para el actor Cooper Hoffman filmar esta película fue todo un sueño hecho realidad ya que siempre había querido tener la oportunidad de trabajar con Olivia Wilde, dado que él y su padre, el fallecido Philip Seymour Hoffman, solían verla juntos en la serie de 'House' cuando era joven.
La actriz y cantante Charli XCX grabó todas sus escenas en tan solo un día debido a que el rodaje coincidió con los preparativos para su Brat Tour, que comenzaría el mes siguiente, así que tuvo muy poco tiempo disponible para filmar.