Durante su infancia, Gabriela Domínguez Ruvalcaba creció admirando la labor de las mujeres tzotziles cerca de su hogar en San Cristóbal de las Casas, y al ver que las personas casi no reconocían su trabajo, se inspiró para convertirse en cineasta para posteriormente crear un documental acerca de ellas.
El largometraje documental de Gabriela Domínguez Ruvalcaba fue elegido dentro de la selección oficial de la 22° edición del Festival Internacional de Cine de Morelia.