Entre 2021 y 2022, la salida lenta de la pandemia de coronavirus mantenía a la sociedad en incertidumbre y en encierro. Solo un tipo de empleo parecía estar en constante evolución y demanda: el del repartidor a domicilio, empleado de una multinacional. Eran tiempos donde, durante las noches, las calles desiertas empiezan a poblarse por jóvenes sobre dos ruedas, sea bicicleta o motocicleta, para llevar pedidos a la seguridad de hogares ajenos. En el documental El repartidor está en camino, el director argentino Martin Rejtman (La práctica) sigue la historia de esos repartidores, centrándose en Joel, un joven inmigrante venezolano, que encuentra trabajo como repartidos para una aplicación y debe enfrentar, además de la situación de la pandemia, precariedad laboral y diverso desafíos que enfrentan los trabajadores migrantes, ofreciendo una mirada íntima y detallada a su vida, capturando su rutina diaria, sus interacciones con otros repartidores y las dificultades que enfrenta en su nuevo entorno.