El director Lorenzo Hagerman tardó un aproximado de tres años en completar este documental.
Lorenzo Hagerman comentó que la filmación de este largometraje fue bastante especial y sumamente diferente a lo que había realizado anteriormente, debido a que tenía que grabar en distintos horarios para capturar el completo silencio la vida de los flamencos.
Cuando el equipo de Lorenzo Hagerman se disponía a filmar el anidamiento de una colonia de flamencos, se vieron en la necesidad de cambiar de ubicación puesto que por primera vez en 20 años, las aves no llegaron al lugar donde se suponían que siempre se asentaban.