Kathryn Hunter, quien interpreta a Glenda en la película, fue en su momento profesora de Sacha Baron Cohen en la escuela de clown École Philippe Gaulier, por lo que su vínculo previo aportó una dinámica única en pantalla.
Esta película es una nueva versión de la cinta francesa 'No soy un hombre fácil', la cual fue escrita y dirigida por Eléonore Pourriat. Lo curioso de esto es que se trata de un caso poco habitual, ya que Netflix decidió rehacer su propio contenido original en otros idiomas para llegar a un público más amplio.
Sacha Baron Cohen se preparó físicamente para este papel cambiando por completo su apariencia, ya que pasó bastante tiempo entrenando en el gimnasio para lograr un físico más estilizado y atractivo dentro de los estándares convencionales. Esto fue una decisión intencional, ya que dejó de lado su estilo habitual de usar su cuerpo natural, más delgado y desaliñado, como recurso cómico para adaptarse a esta nueva versión del personaje.