Con tan solo 18 años, Nico Ballesteros, comenzó a grabar este filme desde 2019, teniendo una larga jornada de 15 horas diarias, donde grabó más de 3,000 horas de metraje. Por lo que a lo largo de seis años de filmación, el documental pasó a reducirse a un corte comercial para las audiencias.
A pesar de que Nico Ballesteros estaba recientemente comenzando su carrera en cinematográfica, con tan solo 18 años logró contactar y convencer a uno de sus más grandes ídolos, Kanye West, de capturar su vida meramente con un iPhone en un fascinante documental que explora su lado más humano detrás de la figura controversial.