Se filmo entre mayo y junio de 1966, en locaciones de Rio de Janeiro.
La actriz brasileña Leila Diniz, que tiene un papel en el segmento Divertimiento, se convirtió en una figura polémica en su país tanto por su abierta oposición al Golpe de Estado en Brasil de 1964, como también por su carácter y actitudes, consideradas demasiado liberales para la época.