Durante la Segunda Guerra Mundial, en una Francia ocupada por el ejército nazi, Jean Moulin, un alto funcionario del gobierno, es reclutado en secreto por Charles de Gaulle para llevar a cabo una misión crucial: unir a los distintos grupos de la Resistencia que operan de manera separada en todo el país. En un entorno dominado por el miedo, la represión y la constante amenaza de la Gestapo, Moulin se mueve en la clandestinidad, intentando construir una red sólida que pueda enfrentarse al régimen ocupante para cambiar el rumbo de la guerra. Sin embargo, a medida que avanza en su labor, se convierte en el blanco de las autoridades nazis, que intensifican su búsqueda hasta finalmente dar con él en Lyon. Tras ser traicionado y capturado por el temible jefe de la Gestapo, Klaus Barbie, Moulin es sometido a brutales interrogatorios y torturas, pero su lucha física y psicológica se convierte en un símbolo de esperanza para toda Francia.