En un caluroso verano marcado por la libertad y las pequeñas rebeldías, Iris, una niña de once años, pasa sus días disfrutando de diversos juegos y escapadas con su mejor amiga Danae, una chica mayor con quien suele hacer varias travesuras hasta que un incidente la lleva a la comisaría. Mientras su madre está fuera de la ciudad, Iris descubre allí que su padre Aris, un completo desconocido para ella, ha vuelto únicamente para asistir al funeral de su propio padre, sin intención de retomar el contacto con la hija que abandonó varios años atrás. Lejos de aceptar esa distancia, Iris decide acercarse a él por su cuenta y lo encuentra refugiado en un astillero abandonando, donde vive aislado del mundo. Entre encuentros incómodos, silencios y desconfianza mutua, padre e hija comienzan a construir una relación frágil, marcada por el peso del pasado. Pero a medida que pasan más tiempo juntos, ese vínculo empieza a transformarse en algo mucho más profundo.