Los sets que crearon eran tan grandes que incluso los animadores podían pasar y caminar dentro de ellos, lo que otorgó un aspecto sumamente detallado y realista.
A diferencia de otras producciones en stop-motion como 'El Extraño Mundo de Jack' o 'Wallace & Gromit', en esta cinta no utilizaron cabezas reemplazables para las marionetas, sino que utilizaron cabezas mecánicas de precisión, ajustadas mediante llaves ocultas para un detalle más preciso, siendo este uno de los trabajos más meticulosos en la historia de la animación.
Originalmente Danny Elfman había escrito el personaje de Bonejangles para que otro músico lo interpretara. Pero como no encontraba a nadie con la voz ideal, Tim Burton lo convenció de tomar esta papel, lo que terminó siendo un desafío tan demandante que cada vez que grababa, ya que siempre terminaba completamente ronco por el esfuerzo que hacía con sus cuerdas vocales.