El piloto de acrobacias Art Scholl falleció a los 54 años durante la producción de la película. El accidente ocurrió cuando su avión Pitts S-2, equipado con una cámara, no logró recuperarse de una maniobra en el aire y terminó cayendo en el océano Pacífico.
Val Kilmer no estaba convencido de participar en la película y aceptó principalmente por compromisos contractuales. Para tranquilizarlo, el director Tony Scott le aseguró que, aunque el guion aún necesitaba mejorar, el resultado valdría la pena, destacando el impacto visual de los aviones. Con el tiempo, Kilmer cambió de opinión y terminó valorando mucho la experiencia, describiéndola como algo “maravilloso y muy enriquecedor”.
El personaje interpretado por Kelly McGillis está basada en Christine Fox, una instructora de vuelo civil que los productores conocieron en una visita a Miramar mientras investigaban para preparar la película.