A las orillas de la bahía de Hudson en Churchill, los osos polares se han convertido en una atracción turística debido a que el cambió climático ha alterado sus hábitats y sus rutas migratorias, por lo que estos depredadores se ven obligados a permanecer más tiempo cerca de zonas habitadas, convirtiéndose en una presencia incómoda en un entorno que antes les pertenecía. A través de un enfoque inversivo, los cineastas Gabriela Osio Vanden y Jack Weisman siguen de cerca a uno de estos osos, retratando su interacción en un entorno dominado por los humanos mientras es observado, las autoridades intentan controlarlo y las comunidades conviven con su presencia entre la fascinación y la preocupación. Narrado por un miembro de la comunidad unit, este documental aporta una mirada más profunda de este conflicto que conecta con cuestiones culturales e historias, marcadas por el impacto de la colonización y la transformación del territorio.