En la ciudad fronteriza de Juárez en México, donde la violencia contra las mujeres se ha normalizado y perpetrado con impunidad, el miedo reina por todas las calles, siendo acompañado en cada trayecto nocturno que hasta el simple acto de esperar un autobús para ir a trabajar en la madrugada es considerado un acto de valentía. En medio de este paisaje áspero y desolador, se establece una tensión constante, pero pronto se deja en claro que no se trata de una historia más sobre la victimización. Aquí, la mirada cambia de dirección al seguir a Luz (Adriana Paz), una mujer aparentemente común que ha cruzado un punto de no retorno. Marcada por la violencia y el abandono de las instituciones, Luz decide tomar un camino peligroso al enfrentarse sola a un sistema que ha fallado sistemáticamente en proteger a las mujeres, convirtiéndose en una defensora improbable que emerge con un llamado desesperado al cambio.