Este documental fue filmado a lo largo de un año, donde la directora Martina Radwan trabajó de cerca con Los Hermanos Duffer a lo largo de todo el proceso de producción junto con el elenco y todo el equipo técnico.
Uno de los principales enfoques que Los Hermanos Duffer querían poner en este largometraje fue la misma esencia tras bambalinas del detrás de cámaras de las películas de 'El Señor de los Anillos', una de sus sagas más influyentes que los inspiraron a trabajar en la industria de Hollywood.