Julián es un padre amoroso y un periodista de viajes que ama con locura a su hija, con quien disfruta descubrir nuevos lugares y compartir momentos juntos. Sin embargo, detrás de esa imagen hay una parte de su vida que cada vez le resulta más difícil de ignorar. Su consumo de alcohol ha ido creciendo hasta convertirse en un problema que amenaza con poner en riesgo aquello que más quiere. Después de llegar a un punto de quiebre, entiende que necesita detenerse y acepta enfrentarse a una situación que durante mucho tiempo prefirió dejar de lado. De esta manera, comienza un proceso de rehabilitación de 35 días donde Julián tendrá que dejar atrás su celular, su rutina y muchas de las distracciones que utilizaba para evadir sus problemas. En ese espacio, tendrá la oportunidad de mirar hacia dentro, reconocer sus errores y aprender a apoyarse en los demás. Mientras avanza en su proceso, emprenderá un proceso de sanación para reencontrarse consigo mismo y con su familia.