Una de las principales razones por la cual Viggo Mortensen aceptó este papel es que en aquel entonces estaba en bancarrota y necesitaba un trabajo.
Para lograr la escena inicial dentro del reloj de fichar, el director construyó un reloj gigante y lo grabó en su propio garaje. El papel que aparece en la toma medía unos 60 centímetros de ancho. Además, la escena se rodó de lado para facilitar el efecto, de esta manera, la pesada estampadora podía caer por gravedad en vez de desplazarse lateralmente y golpear el papel, lo que habría sido mucho más difícil de filmar.
Cuando el joven doctor le pide a Nick el anillo como forma de pago, él reacciona lanzándolo con fuerza contra la pared antes de entregárselo. Lo curioso es que Viggo Mortensen lo hizo con tanta intensidad que terminó rompiendo la pared de verdad, algo que dejó a todo el equipo de rodaje completamente sorprendido.