Luego del final de la serie, en 2004, los productores consideraron extender la historia en una película. Diferentes situaciones complicaron la producción, incluyendo a la actriz Kim Cattrall rechazando participar en diversas ocasiones. Sin embargo, se encontró la forma de acceder a las demandas de la actriz y el proyecto se anunció en mayo de 2007.
Se filmo en locaciones de Nueva York y Los Ángeles entre septiembre y diciembre de 2007.
El personaje de Carrie utiliza el mismo teléfono celular que usaba en la serie. Para darle continuidad, los productores le añadieron una cinta para mostrar su desgaste.
La marca H. Stern facilito más de 300 piezas de su joyería para la cinta.
La cinta se estreno en el aniversario número 10 del estreno de la primera temporada de la serie.