La noche de las nerds
Críticas
4,0
Muy buena
La noche de las nerds

Ser nerd no está de moda...

por Cristina Ibañez
Siempre es desagradable darse cuenta que el tiempo se ha desperdiciado. Pero es todavía más perturbador cuando en tu último día de preparatoria te percatas que te perdiste de la mejor etapa de tu vida por tener suposiciones falsas de lo que está bien y lo que está mal. En pocas palabras, ser un nerd nunca ha estado (ni estará) de moda. 

Molly (Beanie Feldstein), la presuntuosa estudiante ejemplar que se piensa mejor que todos, protagoniza un momento sumamente humillante en el baño de la escuela. Mientras está dentro de un cubículo corrigiendo la ortografía de los graffitis de sus compañeros, escucha a tres de los chicos más populares de la escuela criticando su dura personalidad. Sin pensarlo, sale del retrete y los enfrenta. Asegurándoles que mientras ellos han perdido el tiempo en tonterías a lo largo de la preparatoria, ella pronto ingresará a una de las mejores universidades del país. 

Si fuera otra película, esta sería la típica escena en donde la "víctima" enfrenta a sus opresores y resulta victoriosa. Pero esta es no es cualquier película, La noche de las nerds es una irreverente e inteligente comedia adolescente que marca el debut de la actriz Olivia Wilde como directora.  Por lo que las presuntuosas predicciones de Molly se ven opacadas ante la sorpresa de que sus compañeros, a quienes tachaba de perdedores, también tienen planes tan impresionantes como los de ella. 



El terremoto existencial que derrumba a Molly cuando se percata que las suposiciones que tenía sobre la vida son falsas, da pie a una historia que, aunque repite los principios básicos del género, está repleta de una sutil sensibilidad feminista que refresca la fórmula.Pero esta terrible confrontación con la realidad tiene un lado positivo: Molly no está sola. Su mejor amiga, Amy (Kaitlyn Dever) - quien confesó desde la secundaria su homosexualidad- la acompañará en una aventura nocturna para intentar recuperar el tiempo perdido. 

Las reglas del género, que vimos en películas como Superbad o Dazed and Confused, son particularmente claras. El humor que maneja es agudo pero no malvado. El diálogo no tiene la necesidad de recargarse en la exageración para ser cómico y las salpicadas de secuencias de fantasía son brillantes. Además, la lección que recibe Molly se inyecta de manera ágil e inventiva, lo cual la diferencia de otras cintas de comedia que retratan siempre el mismo estereotipo de secundaria estadunidense.  

Otro acierto de La noche de las nerds es que el sexo y el amor no correspondido pasan a un plano secundario. La amistad entre Molly y Amy es el hecho que se pone a prueba en cada momento, por lo que una noche de locuras termina por convertirse en una sesión de introspección bastante divertida. 

Es casi imposible no juzgar a los demás por su apariencia y acomodarlos en distintas categorías cuando se es adolescente. En la preparatoria somos tan crueles, que resulta fácil arrebatarle a los demás los privilegios que se exigen para uno mismo. Booksmart es un retrato de lo difícil que puede llegar a ser la preparatoria y lo fácil que es deprenserse de los estereotipos. Aquí no importa si eres nerd o no. Lo único que cuenta es vivir cada etapa al máximo, en especial aquellas que se quedan para siempre en nuestra memoria...
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