Bohemian Rhapsody
Críticas
3,5
Buena
Bohemian Rhapsody

Nostalgia electrizante que enchina la piel

por Rubén Peralta Rigaud

La película inicia en 1970, cuando Freddie Mercury (Rami Malek), Brian May (Gwilym Lee), Roger Taylor (Ben Hardy) y John Deacon (Joseph Mazzello) formaron la banda 'Queen', que se convertiría en una de las bandas de rock más legendarias de todos los tiempos. Más que la biografía sórdida sobre los excesos del cantante (que muchos esperaban y que es la razón detrás de muchas de sus malas críticas), la cinta es más un homenaje a Freddie Mercury como artista y como intérprete, al mismo tiempo que reivindica la aportación del resto de la banda a la música de Queen.

Sí; quizá la presentación es suave para una persona que tuvo una vida corta, alocada y tormentosa. Los excesos de Mercury en Bohemian Rhapsody solo se presentan por encima y los pesados últimos años del cantante están completamente obviados, creando más un tributo placentero y conmovedor, que resulta toda una experiencia para los fans de hueso colorado de la banda, sobre todo para aquellos que ya estaban grandecitos en el momento de mayor fama de Queen. La historia no sigue una línea estricta de sucesos que provea del mismo tiempo en pantalla a cada hecho, más bien la trama se va generando a través de secuencias que nos cuentan las experiencias más importantes de la banda.

Por supuesto, más allá de Freddie, es la música la que estelariza la cinta y rellena cualquier vacío. Las escenas de los conciertos son realmente grandiosas y crean una extraordinaria escena atmosférica. Rami Malek logra por momentos hacernos sentir que volvemos a ver a Freddie Mercury con vida, aunque de repente exagere las muecas que el cantante hacía con la boca a causa de sus enormes dientes. A pesar del error imperdonable de que al actor no le hayan cambiado el color de ojos (Malek los tiene verdes y los de Mercury eran oscuros) el actor de ascendencia egipcia presenta a un Freddie Mercury excesivamente sensible y complejo, logrando que su frágil personalidad brille una y otra vez. 

Más allá de estas limitaciones, Bohemian Rhapsody respira puro Rock'n Roll, incluso si no explica literalmente todo al detalle. Las actuaciones y caracterizaciones de los miembros de la banda y sus representantes son excelentesGwilym Lee está impresionante como Brian May, y roba cada escena con su mera presencia, una y otra vez animando la película con su encanto. Lucy Boynton presenta a Mary Austin, el amor de la vida de Mercury y su leal amiga de toda la vida, con la que se expone la compleja relación de Mercury con su propia sexualidad y los patrones de la época. Bohemian Rhapsody nunca es explícita en el tema; los directores dejan expuesto el viaje del cantante en este aspecto tras un par de secuencias donde las insinuaciones son muy obvias. Como espectador, uno puede pasarlo benévolamente como una alusión al hecho de que Mercury nunca comprometió su arte en contra de su propia homosexualidad.  

Si bien el filme no aprovecha su plataforma para contar la biografía del cantante, sí nos lleva de paseo al baúl de los recuerdos y regresa a la vida a quien sin duda ha sido uno de los más grandes cantantes de Rock y a una de las mejores bandas de la historia. No es profunda, no es para cortarse las venas, pero si es una de esas cintas que enchina la piel y humedece los ojos de nostalgia, a través de una música electrizante que para los fanáticos de Freddie Mercury y de Queen, será importante para ser testigos de la historia de cada éxito. 

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